Las instalaciones del Muelle de Castilla en el puerto de Tarragona han sido protagonistas de la carga de 250 toneladas de harina de soja en cuatro vagones de ferrocarril con capacidad para 66 toneladas cada uno.

Esta nueva operativa supone un paso adelante en la mejora del posicionamiento del puerto en el tráfico de productos agroalimentarios, tanto a zonas de España como a otros países del Mediterráneo. Desde 2019, el puerto mueve una media de tres trenes semanales de productos agroalimentarios, principalmente maíz, con picos de cinco trenes a la semana desde el mes de abril.

Ahora, es la primera vez que se utiliza este servicio para la harina de soja y si funciona correctamente, permitirá la puesta en marcha de una nueva línea regular de transporte ferroviario desde el puerto hacia los clientes finales del hinterland portuario.

Aunque actualmente esta línea se encuentra en periodo de pruebas, abre la puerta a una nueva actividad, con el fin de potenciar el transporte de mercancías por ferrocarril hacia Zaragoza, Huesca, Lérida y Vic. El departamento comercial del puerto ya está trabajando para añadir nuevos clientes al servicio ferroviario, aprovechando las posibilidades que se abren a medio plazo.