El puerto Tarragona ha finalizado las obras de mejora del muelle de Castilla tras dos meses y medio. Un proyecto que se ha realizado por fases para evitar interrumpir la operativa portuaria en un punto de alta densidad en el tráfico de productos agroalimentarios.

Para ello, la Autoridad Portuaria de Tarragona ha destinado un presupuesto de 120.662,66 euros. La razón de las obras de mejora, ha sido el incremento de los tráficos ferroviarios de cereal en las instalaciones del muelle, dotando de pavimento hormigón una de las vías situadas junto al río Francolí.

Los trabajos se han realizado por fases. Una vez confirmada la disponibilidad de la vía, se procedía al hormigonado y un día más tarde, la retirada de los diferentes elementos constructivos utilizados durante las jornadas anteriores.

Cada tramo hormigonado quedaba finalizado y libre de obstáculos para que la vía quedara operativa antes del lunes siguiente a las seis horas.

Ha sido un plan con seis fases de ejecución, dos semanas de trabajos previos y dos semanas más para trabajos finales. En total el plazo de ejecución ha sido de dos meses y medio.

Las empresas que operan en el puerto de Tarragona utilizan cada vez más los servicios ferroviarios. Esta intermodalidad se puede comprobar en los movimientos de productos agroalimentarios con diferentes destinos como Lérida y Zaragoza, entre otros.

Desde el pasado año, llegan al puerto de Tarragona una media de tres trenes semanales de productos agroalimentarios, principalmente maíz, con puntas de hasta cinco trenes semanales.

Además, el puerto de Tarragona recibe productos agroalimentarios de países productores como Ucrania, Rumanía, Argentina y Estados Unidos.

La distribución de estos productos alcanza un hinterland importante, que incluye todo Cataluña, Aragón y gran parte de Navarra y del este de Castilla, donde se fabrica más del 40% del total de producción de piensos de España.