El Consejo Marítimo Internacional y del Báltico, la Cámara Internacional de Navegación y el Consejo Mundial del Transporte Marítimo quieren acelerar las negociaciones para aprobar la aplicación de posibles tasas que permitan reducir las emisiones del transporte marítimo.

Por ello, han realizado una propuesta a la Organización Marítima Internacional para que inicie las conversaciones cuanto antes y que se pueda adoptar a nivel internacional en los próximos dos años una medida global para reducir las emisiones de CO2.

En este sentido, la idea es que las negociaciones se produzcan antes de 2023 para poder tomar decisiones que permitan cumplir con los objetivos fijados y reducir las emisiones del transporte marítimo en un 50% en el año 2050, en relación a los niveles de 2008.

Analizar las distintas opciones

Tanto Bimco como ICS o WSC consideran que gracias al establecimiento de estas tasas, las navieras podrían realizar un mejor análisis de las diferentes opciones disponibles para reducir las emisiones.

No obstante, para que esta solución se aplique, deben existir alternativas viables a los combustibles fósiles, y aún no existen para los grandes barcos transoceánicos. Además, es importante que desde la OMI, apoyen el fondo de 5.000 millones en I+D que propone el sector para investigar sobre nuevos combustibles. 

Estas nuevas tasas buscarían adelantarse a una propuesta de la UE para incluir a la industria del transporte marítimo en su sistema de comercio de emisiones, algo que podría suceder en 2022.

Precisamente desde el Consejo Mundial del Transporte Marítimo han declarado recientemente que esta propuesta distorsionaría el mercado, pues conduciría a un régimen fragmentado a nivel regulatorio y no ayudaría a impulsar las tecnologías bajas en carbono.