Río Guadalquivir a su paso por Sevilla

WWF espera que el informe no sea una maniobra para ganar tiempo y presentar el proyecto de otra manera.

El Gobierno y la Junta de Andalucía no autorizarán finalmente el proyecto de dragado de profundización del río Guadalquivir que prevé el puerto de Sevilla, con la justificación de mantener el buen estado del Parque Nacional de Doñana y su entorno.

Así lo han asegurado en el informe que han remitido a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que en 2015 estableció una serie de recomendaciones para garantizar el buen estado de este enclave, que es Patrimonio Mundial de la Humanidad. Entre ellas, destaca la petición de que no se autorizara el proyecto.

El Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, en el que se encuentran ambas administraciones, ha precisado que han tomado esta decisión a la vista de la posición de la Comisión Científica, el Tribunal Supremo, el Comité de Patrimonio Mundial, y los órganos de participación y gestión de Doñana.

Ante esta noticia, desde el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) se ha celebrado esta decisión, que esperan se traduzca en un acto administrativo y legal. Además, ha solicitado al Gobierno y a la Junta a que se comprometan a no permitir planes futuros de profundización del río, tal y como solicitó Unesco.

Un plan que se inició hace 15 años

En este sentido, confían en que el informe no sea una maniobra para «evitar el bochorno internacional» que supondría la degradación del parque al listado de Patrimonio Mundial «en peligro» y ganar tiempo para que el puerto presente el proyecto de otra manera.

Por ello, resaltan que para que sus intenciones sean creíbles es necesario que la obra no se incluya en los Presupuestos Generales del Estado, que se retire del Plan Hidrológico del Guadalquivir y que el puerto de Sevilla renuncie al dragado sin realizar otro proyecto mediante una nueva Declaración de Impacto Ambiental.

WWF considera que la decisión debe suponer el fin de un plan que se inició hace ya 15 años y que ha generado un «enorme rechazo» por su impacto para Doñana y la sociedad. De hecho, asegura que el Gobierno y la Junta se han puesto de acuerdo para convencer a la organización del «buen estado» del parque natural, aunque los datos demuestran que está «en estado crítico«.

Además, han insistido en que siguen en marcha el proceso de reapertura de la mina de Aznalcóllar y las obras de Gas Natural-Fenosa en este área.