España y Francia tendrán que abonar 11,7 millones de euros por los gastos derivados de asumir la gestión del túnel de Pertús, que une a los dos países mediante una línea ferroviaria de alta velocidad que podrán explotar durante los próximos cuatro años, con posibilidad de prórroga durante dos más.

En concreto, supondrá un coste de 5,85 millones de euros para cada uno de los dos Estados, que gestionarán esta infraestructura al 50% a través de una sociedad pública conjunta, Línea Figueras-Perpignan, participada por Adif y SNCF-Rèseau.

Ambas compañías ferroviarias se han hecho cargo del túnel después de que el Gobierno rescindiese el contrato con ACS y Eiffage. Sin embargo, los gastos previstos corresponden a un coste únicamente operativo, ya que según ha asegurado el Ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, no se realizará pago alguno a estas dos empresas, debido a un «incumplimiento de contrato«.

Además, en virtud del acuerdo de gestión, toda la plantilla de trabajadores del túnel se incorporará a la nueva sociedad, aunque podrían aplicarse ciertos ajustes con el fin de optimizar los gastos de explotación.

En este sentido, los dos países instan a la nueva empresa pública a «examinar en profundidad los gastos de explotación y mantenimiento» y a realizar «sus mejores esfuerzos para reducir el déficit estructural» que se ha generado.

El objetivo es que los costes se cubran con el canon que se cobra a los trenes que utilizan esta infraestructura. Además, está previsto que se lleve a cabo una auditoría en el plazo de seis meses.