La Organización Europea de Puertos Marítimos, Espo, ha valorado la propuesta para incluir al transporte marítimo en el esquema de comercio de emisiones de la Unión Europa.

Esta iniciativa permitirá mejorar la sostenibilidad del sector y empujará a las empresas a tomar mejores decisiones en este ámbito. Sin embargo, la efectividad de estas políticas será menor si se puede evitar la aplicación del nuevo sistema mediante modificaciones en las rutas.

En este sentido, desde Espo, consideran que dado el carácter internacional del transporte marítimo, la medida sería mucho más efectiva si fuera de aplicación global. De este modo, sería más difícil de evadir y entrañaría menores riesgos para la competitividad que una medida de carácter regional.

Es por ello que la Organización ha pedido a la Unión Europea incrementar la presión sobre la Organización Marítima Internacional para promover el desarrollo de una norma global.

La propuesta de Bruselas cubre las emisiones de los trayectos que se produzcan dentro de la Unión Europea y las emisiones en muelle, así como la mitad de las registradas en en los trayectos desde y hacia la Unión Europea.

Sin embargo, debido a su alcance limitado, los buques pueden encontrar la manera de evitar entrar en la zona y escalar siempre que sea posible en puertos no comunitarios para reducir sus costes. Esto podría no solamente limitar las posibilidad de la norma para reducir las emisiones, sino incluso incrementarlas, en especial si las navieras optan por desplazamientos más largos.

Al mismo tiempo, se desviaría el tráfico y la actividad comercial de los puertos europeos, algo que afectaría especialmente a grandes instalaciones que ya están compitiendo ferozmente con otros puertos de fuera de la UE. El riesgo es especialmente elevado para los que se encuentran en el Mar del Norte, el Mar Báltico, el Mediterráneo y el Mar Negro.

Seguimiento de la norma

Igualmente, desde Espo consideran la Comisión Europea se queda corta en su propuesta en lo que se refiere al seguimiento de la norma, por lo que antes de que se produzcan daños irreparables, ha solicitado una evaluación completa sobre las implicaciones que tendrá el alcance geográfico actual de la propuesta, junto al impacto de todas las medidas del plan ‘Fit for 55‘.

Una posible solución, siempre que entre dentro de la legalidad, sería ampliar el alcance de la propuesta actual, considerando como escalas en puerto europeo aquellas que se produzcan en instalaciones cercanas que no formen parte de la UE a efectos del cómputo de las emisiones.

Al mismo tiempo, debería reforzarse el mecanismo utilizado para la monitorización para medir estas posibles tendencias evasivas por parte de las navieras y valorar los próximos pasos a seguir.

Por otro lado, desde la Organización piden que se reinviertan los ingresos generados a través del nuevo esquema de comercio de emisiones en la transición del sector del transporte marítimo hacia las cero emisiones, por ejemplo en el despliegue de combustibles alternativos sostenibles o la electrificación de los buques y muelles.

 

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