La Diputación Foral de Guipúzcoa acaba de presentar el nuevo sistema de pago AT, con el que la administración provincial quiere establecer los peajes en la N-1 a partir del próximo 2018.

Según señalan desde la propia Diputación, los peajes «afectarán únicamente al transporte pesado, en ningún caso a los vehículos ligeros». Además, aseguran que serán principalmente los transportistas foráneos («los de fuera de Guipúzcoa») los que paguen el peaje, ya que de un 60% de los 12.000 vehículos que atraviesan Guipúzcoa son extranjeros.

«Los guipuzcoanos no pueden costear en exclusiva el mantenimiento y la mejora de una infraestructura que se encuentra en el eje transeuropeo. El sistema AT garantiza que los camioneros foráneos abonen todo el trayecto, y que tenga la menor incidencia posible en los desplazamientos de los autóctonos por el interior de la provincia», aseguran desde la administración autonómica.

Trasvase de tráfico a las autopistas de peaje

Por otro lado, «el sistema AT también equilibrará los tráficos», puesto que se prevé un trasvase de camiones de la N-1 a la AP-8 y a la AP-1, lo que incidirá positivamente en la red vasca «al descongestionar el tráfico de la N-1», afirman.

El peaje se instalará en tres puntos: Echegárate, Andoain e Irún. De esa manera, únicamente abonarán el viaje completo los camiones que pasen por los tres puntos. Teniendo en cuenta que en el tránsito por Andoain se establecerán únicamente en dos kilómetros, se espera que la afección al tráfico interno sea de menos de un euro.

Desde la Diputación aseguran que «se han estudiado» diversas vías para disminuir la afección sobre los camioneros autóctonos, pero la Directiva Europea no permite realizar ningún tipo de bonificaciones en el peaje por razón de origen. Por ello, se han comprometido a estudiar otro tipo de ayudas permitidas por la UE a los transportistas guipuzcoanos.

Cómo funciona

El nuevo sistema que la administración sacará a licitación este mes de julio, con el objetivo de que las obras puedan comenzar en 2017, se basa en el sistema ‘Free-Flow’  y su funcionamiento consiste en la capacidad de identificación de los vehículos que pasan por diferentes equipos lectores.

En lugar de los habituales peajes con cabina, en la carretera se instala un pórtico metálico, sobre el que se colocarán los equipos electrónicos de identificación de vehículos, que transmiten la información recabada a los sistemas de gestión.

Lugares en los que se establecerán los pórticos para el pago del peaje en la N-1 guipuzcoana

Lugares en los que se establecerán los pórticos para el pago del peaje en la N-1 guipuzcoana.

Cuando los camiones pasen bajo los pórticos, los sistemas podrán identificar los vehículos así como el trayecto, relacionándolos con el dispositivo, y realizará el cobro directamente por cuenta bancaria.

Para ello, será imprescindible que los usuarios adquieran un pequeño transmisor/emisor y lo instalen en el interior del vehículo, posibilitando el cobro del importe a abonar por el uso de la infraestructura. Al pasar por el peaje, el sistema identificará al usuario y la transacción se realizará automáticamente. Dado que los vehículos no tendrán que detenerse, este sistema de peaje no origina retenciones.

Malestar en el sector

El transporte por carretera vasco no se muestra nada conforme con las intenciones de la administración guipuzcoana, al entender que los transportistas «no pueden soportar más peajes y costes que no puede repercutir en sus facturas a los cargadores».

Así lo han vuelto a señalar desde la asociación Guitrans, que ya había mostrado su malestar anteriormente y que se reunirá próximamente con la administración para conocer su proyecto de primera mano.

La Diputación de Guipúzcoa también ha recibido críticas por parte del sindicato Hiru, desde el que aseguran que el nuevo peaje de Echegárate «va a hacer polvo a la red de transporte del País Vasco».