Humo en chimenea de buque

En 2018 podrían fijarse objetivos concretos para las emisiones de CO2 en el transporte marítimo.

El respeto medioambiental de las actividades logísticas es un elemento cada vez más importante para la gestión de la cadena de suministro. En el caso del transporte marítimo, la industria trabaja para mejorar la eficiencia de los buques y potenciar el uso de energías alternativas.

Pese a todo, está previsto que las emisiones contaminantes del transporte marítimo crezcan entre un 50 y un 250% hasta 2050.

Esta tendencia requiere de una aproximación a nivel global que evite introducir medidas distorsionadoras de la competencia a través de una regulación basada en la transparencia y que, al tiempo, informe de la eficiencia energética real de los buques de manera ecuánime.

En 2018 está previsto que se se firme un acuerdo para abordar las emisiones contaminantes del transporte marítimo en el que se establezcan objetivos de reducciones concretas en las emisiones de CO2.

En este sentido, el European Shipper’s Council aboga por elaborar un sistema transparente en el que tanto cargadores como navieras tengan toda la información sobre las emisiones contaminantes en el transporte marítimo, para que, de este modo, puedan elegir a sus proveedores sobre una base sólida y contrastada.

Solo de esta manera podrán realizarse avances constatables en el control de las emisiones contaminantes asociadas al transporte marítimo y, a su juicio, conseguir que los avances que está consiguiendo la industria, tanto en la propia eficiencia de los buques como en el uso de energías alternativas para la propulsión de los barcos, se transformen en una reducción efectiva de las emisiones de CO2 en el transporte marítimo.