Iata calcula que el transporte aéreo perderá un total de 201.000 millones de dólares, unos 172.900 millones de euros al cambio, entre 2020 y 2022 a causa de la pandemia.

En un contexto en el que el transporte aéreo de viajeros no alcanzará los niveles existentes con anterioridad a la crisis sanitaria, la carga aérea seguirá presentando no obstante, una evolución de gran fortaleza.

En este sentido, la organización internacional calcula que este año se cierre con un ascenso de la demanda de un 7,9% que, además, se sumará al 13,2% el próximo 2022.

Los registros de evolución de la carga aérea demuestran que el segmento ha conseguido lidiar con éxito las aguas turbulentas de la crisis sanitaria.

Con más detalle, Iata considera que los servicios nacionales de transporte aéreo de mercancías se colocarán en niveles similares a los existentes antes de la pandemia el año próximo.

Sin embargo, los transportes internacionales de carga seguirán afectados por la crisis, envueltos en la maraña internacional de restricciones a la movilidad y en un contexto de gran incertidumbre.

Al mismo tiempo, la última asamblea de Iata ha impulsado una resolución en la que el transporte aéreo se compromete a reducir a cero sus emisiones de carbono en 2050, un objetivo ciertamente ambicioso, dado que sus cálculos contemplan un fuerte incremento en el transporte de pasajeros, una vez superada la pandemia y recuperada la movilidad.