La pandemia de coronavirus está teniendo efectos de larga duración sobre el sector logístico y de transporte europeo, con aspectos que, además, tienen pinta de que pasarán a ser cambios estructurales que marcarán la evolución del segmento en los próximos años.

Sin embargo, el impacto de la crisis sanitaria está siendo desigual en función de cada actividad, según el análisis de Transport Intelligence.

Carga aérea y transporte marítimo

Por un lado, en el ámbito de la carga aérea se ha tenido que abordar la disminución de la capacidad debido a las restricciones introducidas en los viajes de pasajeros, mientras que el transporte marítimo ha tenido que hacer frente a una demanda volátil y una oferta alterada.

Así pues, Transport Intelligence estima que la carga aérea tardará en recuperar los niveles de 2019, en un marco de capacidad reducida y precios elevados.

El transporte marítimo, por su parte, ha sufrido diversos vaivenes debido a la volatilidad de la demanda, la escasez de capacidad y, en algunos momentos, el exceso de oferta.

En este sentido, la consultora considera que, tras una ola de consolidación en los últimos siete años, las navieras se encuentran en mejor posición para capear esta situación.

Logística

Por otro lado, en el segmento de ‘contract logistics’ se han producido interrupciones significativas en las cadenas de suministro debido a cierres de producción y a los efectos de las medidas de restricción de la movilidad sobre el comercio minorista.

Transporte Intelligence estima que la crisis sanitaria ha introducido una presión sin precedentes sobre las cadenas de suministro que, aunque se ha focalizado en el transporte y las dificultades que ha enfrentado para mover mercancías a nivel internacional y nacional, también el almacenamiento ha experimentado enormes desafíos.

Entre ellos destacan la volatilidad y la incertidumbre, así como el desequilibrio entre la oferta y demanda que ha ido desparejándose en función del impacto de la pandemia.

Transporte de mercancías por carretera

El mercado europeo de transporte de mercancías por carretera se ha visto afectado por las restricciones de ciruclación introducidas en el continente durante el primer impacto de la pandemia.

Al tiempo, el cierre de grandes sectores de la economía europea se ha traducido en una fuerte caída de la demanda de transporte por carretera, especialmente en los sectores industriales, que contrasta con el incremento que se registró en sectores como la electrónica de consumo y la salud y la farmacéutica.

De igual modo, los cierres de fronteras y el incremento de los tiempos de paso, así como la heterogeneidad de las normas introducidas en cada país ha generado dificultades en el transporte internacional, aunque se ha ido recuperando actividad progresivamente.

Transporte urgente y e-commerce

Por otro lado, el transporte urgente se ha visto impulsado a rebufo del auge que está viviendo el comercio electrónico durante la pandemia, como conseucencia del cambio estructural que ha introducido en los hábitos de consumo.

Finalmente, Transporte Intelligence estima que 2021 será un año prometedor a medida que se consolide el retorno a la normalidad para los servicios logísticos, aunque persiste la incertidumbre sobre los efectos de la crisis sanitaria en el sector a largo plazo.