La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, de la que forma parte Anfac, ha presentado al Gobierno y a los partidos con representación en el arco parlamentario, un programa de medidas para impulsar la actividad industrial y relanzar cuanto antes la economía nacional.

La industria española está siendo una palanca fundamental para combatir la pandemia al posibilitar los servicios y productos esenciales que la sociedad española requiere, pero hay fábricas, como las del sector de la automoción, que se han visto obligadas a cerrar por la escalada del Covid-19 y la escasez de suministro, arrastrando a otras empresas de la cadena de valor.

Por ello, desde la Alianza se ha pedido la estimulación de los proyectos de inversión industrial estableciendo una línea de incentivos integrada en los Planes de Reindustrialización y Fortalecimiento de la Competitividad Industrial del Ministerio de Industria. Además, es preciso impulsar la demanda nacional e internacional del sector de la automoción, que genera prácticamente el 10% del PIB del país.

Así, se ha planteado activar un plan de choque nacional coyuntural de apoyo a la demanda para la renovación del parque de automóviles, que tenga en cuenta todas las tecnologías disponibles, así como la implementación de medidas potentes de apoyo a la infraestructura de recarga.

También es importante incrementar la eficiencia en el transporte de mercancías y en la cadena logística, con el fin de garantizar el abastecimiento de materias primas y del producto final. Se propone agilizar el tránsito por los pasos fronterizos y puertos, declarar productos estratégicos a los relacionados con la industria española, incrementar temporalmente la MMA de los vehículos hasta las 44 toneladas y suspender temporalmente los peajes para el transporte de mercancías.

Otras medidas

En este sentido, es importante actuar frente a las restricciones al comercio internacional y el cierre total o parcial de fronteras, posibilitar el aplazamiento de pago de derechos de importación sin intereses e impulsar en Europa la flexibilización de plazos para procesos aduaneros y de exigencias de garantías.

Por otro lado, en el documento proponen reforzar la actividad de la construcción y los sectores auxiliares mediante un programa de inversión, diseñar un plan de apertura escalonado para el comercio minorista y la hostelería, y reducir los costes energéticos para que la industria pueda ganar competitividad.

Asimismo, la Alianza plantea la aplicación de medidas financieras concretas como la aplicación estricta de la Ley de Morosidad, o una moratoria en la imposición de nuevas figuras fiscales, y solicita que se establezcan sistemas de garantía para el abastecimiento de EPIs que permitan continuar con la actividad empresarial y pruebas de diagnóstico fiables para los servicios de prevención de las empresas.