La pandemia del Covid-19 ha revolucionado las cadenas de suministro del transporte marítimo en todo el mundo, haciendo caer en picado la demanda de buques y contenedores. Esto conducirá a una reducción de la flota de portacontenedores y mantendrá los precios y fletes bajo presión en 2020, según la consultora Drewry.

En el primer trimestre, los precios y alquileres de los nuevos buques en todas las categorías de buques que transportan contenedores se han mantenido por encima de los del último trimestre de 2019, y de la media alcanzada el mismo año. Esta mejora se debe principalmente a la firma del nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, así como al de la salida de Reino Unido de la Unión Euro

En lo que se refiere a la fabricación de los contenedores, los esfuerzos de las empresas chinas para garantizar ciertos precios para sus equipos han tenido éxito, pues el alquiler ha aumentado entre un 15% y un 20% en comparación con el último trimestre de 2019.

Sin embargo, estos incrementos han enmascarado la intensa volatilidad del mercado a lo largo de este periodo. A principios de año, el precio de un contenedores estándar de 20 pies se encontraba en los 1.750 dólares, pero para finales de febrero, había aumentado hasta los 2.150 dólares, aunque a últimos de marzo ya se encontraba en los 1.900, a consecuencia del coronavirus y las medidas de confinamiento.

Producción actual y perspectivas

La producción total de contenedores hasta marzo ha registrado una de las cifras más bajas históricamente a nivel trimestral, un 33% por debajo de la del trimestre anterior y un 35% por debajo de la del mismo periodo de 2029. El sector de los contenedores de carga seca ha sido el más afectado, con una caída del 40%, mientras que el de los contenedores ‘reefer’ ha anotado un incremento del 4%.

La consultora espera que el resto del año sea igualmente complicado en el sector. La mayoría de encargos procederán de navieras que necesitan reemplazar equipos demasiado antiguos, pues muy pocas decidirán ampliar sus flotas este año. Por ello, se prevé un ligero descenso en la flota de contenedores, aunque el dato podría empeorar en función de lo que tarde el sector en recuperar sus volúmenes habituales.

Esto supondría la primera caída desde la crisis económica de 2009, cuando se registró una caída del 4%. En lo que respecta a los precios, los buques de nueva construcción mantendrán su precio actual durante el resto del año, pues los fabricantes preferirán reducir su capacidad a bajar los precios.