Si hasta ahora, la pandemia había ido generando un efecto látigo en las cadenas de suministro desde el origen en Asia hasta sus principales destinos en Europa o los Estados Unidos, ahora parece que un factor concreto, como es la escasez de conductores profesionales en el Reino Unido, ha cambiado el sentido del impacto, al menos en este país.

Según informa Bloomberg, Maersk habría desviado algunos de sus portacontenedores que tenían a los principales puertos del archipiélago británico como su destino, a la vista de que la falta de chóferes en el país ralentizaría las escalas.

A cambio, ha establecido servicios feeder con barcos más pequeños para abastecer a Gran Bretaña, evitando de paso que la congestión en el transporte terrestre de las islas afecte a rotaciones de largo recorrido en sus rutas entre el sureste asiático y el norte de Europa, extendiendo el impacto de esta crisis nacional a otros países.

De igual manera, el conglomerado danés también trabaja para aliviar la congestión de contenedores que se sufre en Felixstowe, de tal manera que ha aumentado la evacuación de contenedores vacíos en el enclave desde finales de la semana pasada y ha habilitado espacio en depósitos fuera del recinto portuario.

Las medidas que se están tomando en el enclave parece que están aliviando la presión que vive la infraestructura y la congestión se habría reducido a sus menores niveles desde primeros del pasado mes de julio.