Las navieras están en condiciones financieras de «sobrevivir» a la crisis que experimenta actualmente el transporte marítimo de contenedores, una situación que se asemeja en algunos aspectos a la ya vivida en 2009 y de la que consiguieron salir, aunque con dificultades.

Según afirman desde la consultora Drewry, la industria no se enfrenta ahora a una crisis de la misma magnitud que hace seis años y, además, «están en mejor forma financiera» para hacerle frente.

Así, mientras las principales navieras del mundo cerraron 2009 con una falta de liquidez que redujo sus flujos de caja prácticamente a cero, desde 2010 han venido recuperándose en este sentido. De hecho, pese al descenso de la demanda, la liquidez de las navieras ha aumentado en el presente 2015 un 3% de media.

Dicha falta de efectivo, y una sobreoferta de capacidad similar a la actual, provocó que se pusieran en marcha prácticas como la navegación lenta, la enajenación de activos, la subcontratación o la reestructuración de rutas.

Sin embargo, una vez recuperado el beneficio en el año 2010, algunas de estas prácticas se abandonaron frenando así el crecimiento y volviendo a los números rojos en 2011.

«Falta de memoria»

En opinión de los expertos, las navieras están cometiendo errores parecidos a los de hace seis años, entre los que destacan la reducción de los fletes para aferrarse a la carga que vienen transportando.

No obstante, aseguran que el sector del transporte marítimo de contenedores no pondrá en marcha actuaciones como las de hace un lustro hasta que la situación sea realmente «crítica», debido a la «falta de memoria» de la que adolece esta industria.

De este modo, teniendo en cuenta que algunos de los principales operadores están incluso obteniendo beneficios este 2015, y que las actuaciones puestas en marcha hasta el momento se limitan a la cancelación de algunas salidas, desde la consultora afirman que las navieras seguirán «sobre el abismo» y tal vez esperen hasta que sea demasiado tarde y el mercado «entre en ebullición».