Tras una reducción sustancial de los volúmenes de carga aérea en el mes de marzo, los datos correspondientes a abril indican que la economía ya está tocando fondo, para desde allí volver a remontar. En el cuarto mes del año, los volúmenes se han reducido un 39% y la capacidad un 45%, según los datos de Clive Data Services.

Su análisis muestra que los volúmenes se han estabilizado entre mediados de marzo y mediados de abril, habiendo registrado una pequeña mejora en la última quincena del mes. Los factores dinámicos de carga, que tienen en cuenta las perspectivas de los volúmenes de carga y la capacidad disponible, se han situado en el 67%. Esto supone un incremento del 4% respecto a abril de 2019, lo que implica una mayor presión en la capacidad.

Hasta hace muy poco, muchas aerolíneas se habrían olvidado del espacio de carga sin dudarlo para hacer más espacio a los equipajes de los pasajeros. Sin embargo, son esas mismas las que ahora están retirando los asientos de sus aviones para aumentar el espacio de carga.

La singularidad de esta situación se refleja en la inclusión del término ‘preighter’, acuñado por Lufthansa Cargo, en el vocabulario del sector, para definir este tipo de aviones reconvertidos.

En el mes de abril, se ha registrado una caída del 39% en los volúmenes, lo que lo convierte en uno de los peores meses de la historia para la carga aérea. Sin embargo, una reducción mayor en la capacidad, en parte por la urgente necesidad de EPIs en los diferentes países, ha permitido a las aerolíneas seguir generando beneficios.

Aunque es pronto para determinar si existen signos de recuperación, las últimas tendencias deberían dar algo de esperanza al sector. En opinión de Clive Data Services, lo peor podría haber pasado ya y la situación empieza a ser «menos mala«.