Como consecuencia de la recesión que sufre el sector, los astilleros de Hyundai y Samsung han aprobado un programa con el que pretenden recaudar hasta 4.200 millones de dólares a través de la venta de activos y la reducción de los costes.

Las tres compañías más importantes de este mercado, todas surcoreanas, han acumulado unas pérdidas de 4.900 millones de dólares en 2015, debido en parte a que se ha producido una disminución en los pedidos de la industria petrolífera, que viene motivada a su vez por la bajada de los precios.

Así, según ha trascendido, el principal acreedor de Hyundai, KEB Hana Bank, apoya los planes de la empresa de vender 2.270 millones de dólares USA en activos secundarios hasta 2018 y ahorrar 670 millones de dólares USA en costes, si es necesario, para reducir la deuda.

De acuerdo con el plan provisional aprobado por la entidad financiera, podrían incrementar esta cantidad en 1.000 millones de dólares USA más con la venta de bienes inmuebles y acciones, incluyendo una participación en HI Investment & Securities. También se plantean deshacerse de negocios complementarios, como la división de robótica o la de energía solar, lo que aportaría otros 1.100 milones de dólares USA.

Mientras, el principal acreedor de Samsung, Korea Development Bank, ha aprobado de forma provisional un plan para generar 1.000 millones de dólares USA a través de la reducción de costes y la venta de activos.