Los últimos encuentros entre empresas estibadoras, trabajadores de la estiba del puerto de Bilbao y representantes del Ministerio de Trabajo del pasado 27 de noviembre se ha saldado con resultados contradictorios.

Si en la reunión de la mañana se pudo percibir las diferencias existentes entre las partes, al saldarse sin ningún acuerdo en un escenario de fuerte tensión, durante la entrevista de la tarde la representación sindical de la estiba del enclave vizcaíno dio el visto bueno a la propuesta de calendario de negociación propuesto por Verónica Martínez, directora general de Trabajo, con el que se quiere desbloquear la situación y encontrar posturas de acuercamiento.

Así las cosas, ahora la pelota queda en el tejado de las empresas estibadoras del recinto portuario vasco, que deberán pronunciarse al respecto antes del 3 de diciembre, y que parecen mantener su postura, algo que no ha gustado a los estibadores bilbaínos, que, como refiere UGT, acusan a las empresas de querer hacerse con una «patente de corso en los puertos para desarrollar su agenda neoliberal».

Los sindicatos, por su parte, dicen comprometerse, como refiere Coordinadora puerto de Bilbao, a «no ejercer su derecho durante el tiempo que dure este proceso, en un nuevo gesto de apostar por la negociación como la salida más justa, e incluso suspenderla si la buena fe negociadora se instala en este proceso definitivamente».