repostando GNL en una gasinera

En unos pocos años se han multiplicado las opciones de vehículos industriales alimentados a gas natural .

A medida que una tecnología va madurando se van superando etapas hasta conseguir un rendimiento similar o incluso superior al de otras anteriores perfectamente testadas, con beneficios que marcarán su implantación a más largo plazo.

Esta evolución es precisamente la que han vivido en los últimos años las tractoras que consumen gas natural y que han ido viendo, con el paso del tiempo, cómo iban mejorando sus rendimientos, hasta el punto de estar en disposición de competir en rendimiento frente a motorizaciones diésel similares en las potencias más grandes, aptas para transportes de larga distancia, que es precisamente donde los motores de gasóleo han venido ofreciendo desde hace décadas una gran versatilidad y eficacia.

A esta situación ha ayudado el hecho de que gran parte de los fabricantes de camiones parecen haber apostado definitivamente por el gas como una alternativa natural más eficaz para transporte de rango medio y largos recorrido, ante el aún largo recorrido tecnológico que todavía tienen que hacer, a decir de muchos expertos, los motores eléctricos para llegar a ofrecer prestaciones como las que ya tienen las unidades alimentadas por gasóleo o gas en recorridos que rondan los 1.000 kilómetros.

Así las cosas, y consolidada la solución del gas natural en un entorno empresarial como el transporte, que requiere de soluciones fiables y contrastadas, la competencia hace que se genere una espiral de lanzamientos de nuevas unidades de gas que beneficia a los clientes.

En unos años se han multiplicado las opciones de vehículos industriales alimentados a gas natural con precios que van descendiendo de manera paulatina, pese a que aún les queda recorrido para situarse en las horquillas de sus conjuntos diésel homólogos, aunque ya van ofreciendo ventajas interesantes tanto desde el punto de vista de retorno de la inversión, como en ampliación de la vida útil de las unidades o reducciones en el mantenimiento y las paradas técnicas.

Larga distancia

En este contexto, Scania presentó en noviembre de 2017, un motor de 13 litros de gas natural, apto para su uso en el transporte de larga distancia.

Con 410 CV, y un par motor de 2.000 Nm entre 1.100 y 1.400 rpm, son comparables a las  de los motores diésel del mismo tamaño, pero con la ventaja de unas reducciones de CO2 de entre un 15 a un 90%, para el caso de usar biogas.

El recorrido tecnológico del gas natural para el transporte le permite tras los últimos años de evolución alcanzar rendimientos similares a los diésel en su terreno, la larga distancia.

Estas unidades ofrecen opciones con diferentes depósitos, que incluyen capacidades de 760, 852 y 944 litros, tanto para aplicaciones a GNL con las que se consiguen autonomías de hasta 1.000 km para transporte internacional, como en aplicaciones con GNC, que proporcionan autonomías en el rango de los 500 km, para aplicaciones regionales con vuelta a la base.

Volvo, por su parte, también tendrá en el mercado antes de que 2018 llegue a su ecuador un nuevo modelo de más de 400 CV, el FH CNL de 420 y de 460 CV con tres depósitos diferentes en opción, lo que permite adaptar el nuevo modelo  a las necesidades de cada tipo de transporte.

Las unidades de Volvo utilizan un desarrollo tecnológico propio, que les permite utilizar el ciclo diésel con el gas como combustible, lo que le permite aprovechar el rendimiento de un motor de gasóleo con la reducción de emisiones que implica la utilización de gas natural como combustible.

Iveco, a su vez, cuenta con una larga trayectoria en el uso del gas natural aplicado a los camiones de mayor tonelaje, fruto de su apuesta de largo recorrido por esta tecnología.

Con más de 1.600 pedidos de su Stralis de gas en 2017, la marca italiana presentó en octubre del año pasado su nuevo Stralis de 460 CV con motor Cursor 13 NP de 12,9 litros y doble depósito de GNL, que ofrece un rango de autonomía de hasta 1.600 km.

El NP monta dos depósitos para el combustible con una autonomía de 1.500 kilómetros.

El NP monta dos depósitos para el combustible con una autonomía de 1.500 kilómetros.

En este sentido, el nuevo Stralis es capaz, según informa el fabricante, de reducir hasta en un 15% el consumo de combustible y hasta en un 9% el coste total de propiedad en comparación con un camión diésel.

Otras aplicaciones

Además, el gas natural también se extiende para otros usos en el transporte, como evidencian la presencia del Uro K6G, un vehículo con motor Cummins de 8.900 centímetros cúbicos desarolla 250 CV con un par máximo de 990 Nm en un modelo de cabina estrecha especialmente desarrollado para aplicaciones forestales..

De igual modo, Renault también cuenta con una solución especialmente diseñada para la recogida de residuos sólidos urbanos, el D Wide GNC, de 320 CV y 8.900 centímetros cúbicos, para un par máximo de  1.357 Nm.

El gas natural se ha consolidado como alternativa eficaz y realista al gasóleo para transportes de largo recorrido, en el entorno de los 1.000 kilómetros.

Mercedes cuenta, por otra parte, en su gama con el Econic NGT Euro VI, equipado con el motor a gas natural M 936 G, basado en el motor turbodiesel OM 936 de la nueva generación “BlueEfficiency Power” con 7,7 litros de cilindrada.

El motor del Econic NGT iene una potencia de 222 kW (302 CV) a 2.000 rpm, entrega un par máximo de 1.200 Nm entre 1.200 y 1.600 rpm y monta una caja automática Allison de 6 velocidades.

Todas estas soluciones enriquecen la oferta de vehículos de gas natural para el transporte de mercancías por carretera y ofrecen diferentes opciones para que cada empresa pueda contar con vehículos adaptados a sus necesidades, sin renunciar ni a su propia rentabilidad empresarial ni a mejorar su impacto medioambiental.


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