El Grupo A.P. Moller – Maersk pondrá en servicio en 2023 el primer buque neutro en carbono, siete años antes de su objetivo inicial. Además, ha confirmado que todas sus embarcaciones de nueva construcción contarán con motores duales que les permitirán navegar con combustibles bajos en azufre o bien de forma totalmente neutra.

Alrededor de la mitad de los grandes clientes de la naviera han puesto ya en marcha, o están en camino de hacerlo, ambiciosos planes de cero emisiones en sus cadenas de suministro.

Maersk pretende ayudarles a descarbonizar sus operaciones y resolver los desafíos prácticos, técnicos y de seguridad inherentes a los combustibles neutros en carbono.

Su primera embarcación totalmente adaptada a estos requisitos será un buque feeder propulsado por metanol, con una capacidad de alrededor de 2.000 TEUs, que operará en una de sus rutas regionales.

Aunque, como se ha explicado, estará preparado para operar también con VLSFO, el plan del grupo es utilizar e-metanol o biometanol sostenible desde el primer momento.

Para que sus planes puedan salir adelante, es fundamental que los clientes confíen en este innovador producto y mejorar la colaboración con los proveedores de combustible y socios tecnológicos, de modo que la producción pueda aumentar lo suficientemente rápido.

Además, la naviera sigue explorando las diferentes soluciones que pueden ayudarle a eliminar sus emisiones, entre las que se encuentran diferentes mezclas de alcohol y lignina, y el amoniaco, que posiblemente se sumarán al metanol en el futuro.

Un actor clave para ello será el Centro Maersk Mc-Kinney Møller para el Transporte de Cero Emisiones, una entidad de desarrollo e investigación independiente que trabaja con diferentes sectores, organizaciones y reguladores para la implementación de nuevos sistemas energéticos y tecnologías.