La naviera japonesa MOL acelerará sus esfuerzos para la construcción de una cadena de transporte más limpia, utilizando combustibles como el hidrógeno o el amoniaco, con el fin de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

Aprovechando su experiencia y conocimientos sobre el Gas Natural Licuado, el operador pretende construir la cadena de suministro del hidrógeno y el amoniaco.

Para ello, contará con Linde Gas Singapore y otros tres socios, que le ayudarán a explorar el desarrollo de una infraestructura para el suministro del hidrógeno líquido, con el apoyo de los centros de datos de Keppel Data Centers Holdings en Singapur.

Además, la naviera ha entrado a participar en un estudio para el desarrollo de la cadena de suministro del amoniaco como combustible junto a cuatro socios, lo que incluirá un plan para volver a entrar en el negocio del transporte de amoniaco, que abandonó en 2016.

Todos estos avances permitirán a MOL acercarse a su objetivo de alcanzar las cero emisiones netas en el año 2050. Aunque los últimos proyectos se centran sobre todo en Singapur, la idea es aprovechar estas experiencias para impulsar la descarbonización de Japón, que necesita importar el hidrógeno y el amoniaco por la limitada disponibilidad de estos recursos.

El objetivo del país es conseguir una demanda de tres millones de toneladas anuales de hidrógeno de cara a 2030, superando los dos millones de toneladas de media actuales. También se pretende pasar de una demanda de cero a tres millones de toneladas para el amoniaco.

Respecto a la naviera, su plan pasa por desarrollar un buque comercial y sostenible de cero emisiones utilizando los nuevos tipos de combustibles para el año 2030.