Como un goteo constante, siguen los movimientos de muchas de las principales navieras del planeta para desbordar su actividad principal en el transporte marítimo y lanzarse a convertirse en integradores logísticos capaces de gestionar cadenas de suministro globales y complejas de extremo a extremo.

En este sentido, Maersk ha anunciado esta semana un acuerdo para adquirir el operador logístico californiano Performance Team y, de este modo, entrar por la puerta grande en un mercado tan competitivo como el de los Estados Unidos.

La operación, valorada en 545 millones de dólares, unos 504,7 millones de euros al cambio, está sujeta a su aprobación final por los organismos reguladores de la competencia.

Según cifras que maneja la danesa, el operador norteamericano ha tenido unos ingresos el año pasado de 525 millones de dólares, equivalentes a 486,22 millones de euros al cambio y, al tiempo, acumula crecimientos anuales en su rentabilidad de un 17% en los últimos cuatro ejercicios.

Así mismo, la compañía fundada en 1987 cuenta con 24 instalaciones en todo el país que suman en su conjunto un total de 800.000 m², con lo que Maersk alcanzaría, tras la operación, un total de 46 delegaciones en los Estados Unidos, con una superficie total de 1,36 millones de m².

Por otra parte, la naviera sigue buscando posibles adquisiciones en los segmentos de almacenamiento y distribución, con el fin de complementar sus servicios de transporte oceánico.