A pesar de los numerosos avances que se han registrado en las últimas décadas en la industria del transporte de contenedores y de la regulación existente al respecto, los contenedores siguen perdiéndose en alta mar, un fenómeno que ha estudiado The Swedish Club en su último informe.

Desde 2011, la aseguradora sueca promueve el uso del Sistema de Notificación de Incidentes con la Carga, para mejorar la seguridad de la cadena de suministro, reducir el número de accidentes a bordo y dar a conocer los riesgos que suponen los fallos en la sujeción de ciertas cargas.

La mayoría de los problemas a bordo ocurren cuando los portacontenedores se enfrentan a condiciones climáticas adversas, en combinación con fallos humanos a la hora de reducir la velocidad o modificar el rumbo.

Además, es responsabilidad del cargador declarar el peso del contenedor antes de que suba a bordo del buque, lo que hace que a veces sea complicado para las navieras conocer con exactitud el peso de cada una de las unidades.

Aunque lo recomendable sería pesar cada uno de ellos en la terminal y utilizar este dato para la planificación real, este no siempre es el procedimiento habitual. Los problemas por las cargas declaradas de manera incorrecta pueden ser muy costosos para la industria.

Una estiba adecuada

A menudo, un contenedor puede perderse también si no se ha realizado una estiba adecuada, siguiendo los manuales de seguridad de la carga, o si no se ha respetado el plan que estaba previsto. También puede ocurrir que no se hayan revisado los anclajes o que el buque navegue con una excesiva altura metacéntrica.

Antes de proceder al embarque de los contenedores, el oficial recibe un plan de estiba, que debe introducirse en el sistema informático de a bordo para su verificación. El proceso no debería comenzar hasta que este paso haya finalizado, algo que es particularmente importante en el caso de contenedores que no cumplen con los estándares ISO.

De este modo, si se detecta alguna irregularidad, puede solucionarse con el encargado de la planificación de la carga para proceder a la rectificación. Al mismo tiempo, es fundamental utilizar un adecuado sistema de seguridad, que suele incluir el uso de sistemas de anclaje permanentes y otros elementos de refuerzo.

En este sentido, debe comprobarse si el equipamiento utilizado por los estibadores portuarios es el adecuado o si, por el contrario, está deteriorado. El capitán del barco es el responsable de la carga segura del mismo, según las normativas ISM y SOLAS, por lo que antes de partir, la tripulación debe comprobar que la carga ha sido bien asegurada.