A lo largo de 2021, las líneas internacionales de contenedores gestionaron 6.300 buques, en los que movieron aproximadamente 241 millones de contenedores. De ellos, los contenedores perdidos en alta mar representan apenas el 0,001%, según el informe elaborado por el Consejo Mundial de Navegación, WSC.

Sin embargo, cabe apuntar que durante los dos últimos años se ha registrado un preocupante freno en la habitual tendencia a la baja en este ámbito, pues la media de los contenedores perdidos ha aumentado un 18% desde que comenzó a realizarse este estudio, llegando ya a 1.629.

Las navieras trabajan codo a codo con otras partes de la cadena de suministro para mejorar la seguridad, pues la sola pérdida de un contenedor ya es demasiado, pero incluso aunque se haya realizado el embalaje y el pesaje correctamente, y la estiba y sujeción a bordo hayan sido las adecuadas, existen muchos factores que pueden influir en ello, como la climatología, el oleaje, fallos estructurales o colisiones.

En el invierno 2020-2021, se produjo un inusual aumento del número de incidentes relacionados con la climatología, por ejemplo, y la media de las pérdidas para el periodo 2020-2021 ha sido de 3.113 unidades, en comparación con las 779 del periodo inmediatamente anterior.

Perdidas de contenedores

En este contexto, diferentes actores del transporte marítimo han puesto en marcha el proyecto Marin Top Tier para mejorar la seguridad de los contenedores, estando WSC y varias navieras entre sus miembros fundadores.

Con un plazo de tres años, la iniciativa pretende aprovechar análisis científicos y estudios al respecto, además de aplicar medidas en operaciones reales y recoger los datos para desarrollar y publicar recomendaciones específicas que permitan reducir el riesgo de que los contenedores se pierdan.

Los resultados iniciales muestran que los balanceos inestables sufridos por un buque en un mar en calma pueden ser especialmente peligrosos para los portacontenedores. Por ello, se ha elaborado una guía para los marineros describiendo cómo debe la tripulación y el personal operativo planificar, reconocer y actuar para prevenir dichos balanceos.

A lo largo del proyecto, se analizarán muchos más fenómenos y se llevarán a cabo más pruebas, cuyos resultados se compartirán a través de la OMI y en diferentes foros. El objetivo es acercar lo más posible a cero la cifra de contenedores perdidos, con ayuda de los gobiernos y otros actores involucrados.

Por otro lado, WSC apoya la creación de un marco de notificación obligatorio para todos los contenedores perdidos en el mar, un tema que estará en la agenda de la OMI en septiembre.

Asimismo, aunque el Informe de Contenedores Perdidos en el Mar se ha actualizado hasta ahora cada tres años, pero la cantidad inusualmente elevada de incidentes en el invierno de 2020-21 ha llevado al Consejo Mundial de Navegación a aumentar la frecuencia. Por ello, la última cubre 2020-2021 y, en el futuro, se realizará un estudio cada año.

 

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