Tras un fuerte empujón inicial en el que los propios clientes le hicieron una extraordinaria campaña de marketing a nivel mundial, Tesla sigue dando pasos para poner su camión en el mercado.

La semana pasada, el máximo dirigente de la tecnológica norteamericana Elon Musk anunció que su empresa estaba llevando a cabo las primeras pruebas piloto con tráfico real con vehículos cargados del Tesla Semi en los Estados Unidos, con lo que este innovador vehículo pasa de ser un simple prototipo a un camión que realiza su trabajo en condiciones reales de uso.

Según anunció el propio Musk, Tesla ha transportado baterías desde la factoría en que la estadounidense la fabrica, ubicada en Reno, Nevada, hasta la planta de montaje que tiene la compañía en la localidad californiana de Freemont, en viajes que cubren una distancia de 380 kilómetros.

Esa distancia no supone ningún reto para las baterías del Tesla Semi que, como anunció la empresa en su momento, cuenta con una autonomía de entre 480 (300 millas) y 800 kilómetros (500 millas) y un consumo de menos de 1,25kW/h/km, cifra que supone, según el fabricante, un ahorro de un 20% frente a otros camiones diésel.

Grandes empresas de todo el mundo han realizado pedidos del Tesla Semi desde su presentación como Pepsi, UPS, DHL, J.B. Hunt, Meijer, Loblaw o Girteka en Europa, cuya producción daría comienzo este mismo año con vistas a que las primeras unidades lleguen a las carreteras en 2019.