En el marco del proyecto europeo ‘Fuel Cell Hybrid Power Pack for Rail Applications‘, UE FCH2RAIL, un consorcio formado por socios de Bélgica, Alemania, España y Portugal está desarrollando y poniendo a prueba un nuevo prototipo de tren sin emisiones.

En concreto, se trata de un tren híbrido que combina el suministro eléctrico mediante catenaria con un grupo de alimentación híbrido a bordo de pila de combustible, que consta de pilas de hidrógeno y baterías.

La Comisión Europea ha dejado claro en su estrategia de hidrógeno que este combustible constituye una opción prometedora allí donde la electrificación sea más difícil, como por ejemplo en tramos concretos de la red ferroviaria.

En este caso, siempre que esté disponible la red aérea, el tren se alimenta de esta energía, pero si no existe esta opción, la energía se obtiene del sistema de pila de combustible y batería.

La idea es diseñar el sistema de suministro energético sobre la base de un principio modular, de modo que tanto la potencia como la autonomía se puedan ampliar. Además, la unidad tractora se puede diseñar para el transporte de pasajeros y el de mercancías.

Con un presupuesto de 14 millones de euros, el proyecto ha sido financiado con un total de 10 millones por parte de la iniciativa ‘Fuel Cells and Hydrogen 2 Joint Undertaking‘, y aspira a desarrollar, demostrar y validar el sistema en un plazo de cuatro años.

Primeras pruebas

Para conocer bien su impacto medioambiental desde su producción, pasando por su uso y hasta su desguace, y para evaluar su rendimiento en condiciones reales, se llevará a cabo una prueba funcional.

Así, está previsto convertir un tren de cercanías eléctrico Civia, fabricado por la española CAF, e instalar un grupo de alimentación híbrido de pila de combustible. Renfe, por su parte, será quien proporcionará el tren.

Uno de los componentes esenciales del sistema energético a bordo son los módulos integrados de pila de combustible de Toyota Motor Europe, mientras que las baterías y los convertidores eléctricos serán suministrados por CAF.

Las primeras pruebas se realizarán en las redes ferroviarias española y portuguesa con el apoyo de Adif y su homólogo en Portugal, IP. El Centro National de Hidrógeno, con sede en Puertollano, Ciudad Real, construirá a su vez una estación de hidrógeno para el repostaje del prototipo.