Dentro de las apuestas por las energías alternativas, el uso del gas natural se presta especialmente para algunos tipos de transporte en los que tiene una aplicación muy adecuada y en los que se pueden obtener reducciones de las emisiones de gases contaminantes de hasta un 15%.

La penetración de esta tecnología en el transporte por carretera de larga distancia, ha adolecido, a decir de los usuarios, de una falta de potencia en las motorizaciones, que limitaban su aplicación. Sin embargo, esto puede pasar a la historia ya que en las últimas semanas, tres fabricantes han presentado nuevos camiones que utilizando el gas natural como combustible, bien en exclusiva o combinado con el diésel tradicional, superan los 400 CV con holgura en algunos casos.

Primero fué Volvo, que anunció un nuevo FH a GNL con potencias hasta 460 CV, que estará disponible a partir del primer trimestre de 2018. Le siguió Iveco, que ha anunciado un Stralis NP ‘vitaminado’, con respecto a la versión presentada hace un año que ofrece 400CV y que en esta ocasión amplía el rango de potencia hasta los 460 CV, sobre la base de un nuevo motor Cursor 13.

Ahora le llega el turno a Scania, que anuncia su nuevo motor de 13 litros, una solución Euro6 innovadora que ofrece una potencia de 410 CV comparable con un motor diésel de similar tamaño y con aplicaciones tanto para el transporte de larga distancia como para trabajos en zonas de obras.

Autonomía de hasta 1.600 kilómetros

El nuevo motor, basado en su famoso predecesor de 13 litros, desarrolla una potencia de 410 CV y 2.000 Nm desde 1.100 hasta 1.400 rpm, de tal modo que un conjunto de hasta 40 toneladas alimentado con GNL puede alcanzar una autonomía de hasta 1.100 kilómetros sin repostar, otro de los caballos de batalla para esta tecnología.

En el caso de un vehículo rígido dedicado al transporte de larga distancia y equipado con depósitos dobles de GNL el rango de autonomía puede extenderse hasta los 1.600 kilómetros.

Además, este motor, equipado con combustión estequiométrica, lo que equivale a hablar de motor de ‘ciclo Otto’ en el que se realiza una combustión completa tanto del combustible como del oxígeno con la ayuda de bujías, igual que en un motor de gasolina, de tal modo que la mezcla previa del combustible se realiza antes de su inyección en los cilindros.

Tanto los depósitos de GNL como los de GNC pueden solicitarse directamente a Scania. En este sentido, el fabricante ha girado las válvulas del depósito, en una ingeniosa solución de seguridad, para colocarlas en el sentido contrario a la dirección de la marcha para evitar que las válvulas sufran ningún daño en caso de que se golpeen con piedras o gravilla.

Scania ha constatado el gran gran interés que hay entre los potenciales clientes europeos por las soluciones de transporte de larga distancia para productos pesados que funcionen con gas, como por ejemplo, en el caso de España e Italia, hay una gran demanda de soluciones de este tipo para aprovechar sus ventajas económicas.