El ayuntamiento de Valencia ha dado la bienvenida a los cambios que ha introducido la Autoridad Portuaria en el proyecto de ampliación del enclave valenciano.

En este sentido, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha confirmado que el presidente del puerto le ha comunicado personalmente que renuncia a parte del diseño original de la nueva terminal, en concreto a la construcción del dique de abrigo y al dragado del canal de acceso del proyecto, tal y como finalmente se aprobó en el último consejo de administración de la Autoridad Portuaria la semana pasada.

En paralelo, asociaciones vecinales y ecologistas del área metropolitana de Valencia afirman que estas medidas son una «maniobra para saltarse la declaración de impacto ambiental« por parte de la Autoridad Portuaria de Valencia.

En este mismo sentido, estos activistas estiman que de este modo, «una vez licitada la concesión y las obras empezadas se podrán presentar proyectos parciales que incluyan las modificaciones a las que han renunciado y acaban el proyecto original por la puerta de atrás».

Al respecto, Ribó ha afirmado que «es evidente que la decisión tomada por la Autoridad Portuaria es un paso importante en cuanto a la disminución de los impactos sobre el territorio que exigían una declaración de impacto ambiental, pero hay que estudiarlo con rigor».