Parece que los fabricantes de camiones han decidido aunar esfuerzos a la hora de afrontar los retos y sobre todo las inversiones, necesarias para el desarrollo de una movilidad basada en la electrificación del parque de camiones. El último ejemplo lo constituye el acuerdo firmado por Traton, Daimler Truck y Volvo Group para impulsar y operar una red pública de cargadores eléctricos de alto rendimiento para vehículos pesados en toda Europa, a través de una empresa conjunta.

El objetivo de esta iniciativa es iniciar y acelerar la construcción de la infraestructura de carga para mejorar la confianza del cliente y apoyar la transformación energética del transporte pesado de larga distancia en el Viejo Continente.

El acuerdo sienta las bases de la creación de una futura empresa conjunta propiedad a partes iguales de las tres marcas, que empezaría a operar en 2022.

El arranque de esta ‘joint venture’ está sujeto a su aprobación definitiva por las autoridades de competencia, aunque los fabricantes tienen previsto sellar un acuerdo definitivo antes de finales de este mismo año, con el fin de que la nueva compañía opere con su propia identidad desde su sede en la ciudad neerlandesa de Ámsterdam.

Así mismo, las marcas  tienen la intención de invertir 500 millones de euros para instalar y operar al menos 1.700 cargadores de energía verde de alto rendimiento ubicados en localizaciones al pie de las principales redes viarias, así como en instalaciones logísticas y los principales destinos en un plazo de cinco años, a contar desde el establecimiento de la ‘joint venture’.

De igual manera, se pretende que con el paso del tiempo el número de puntos de recarga aumente significativamente mediante la búsqueda de nuevos socios y financiación pública.

La futura empresa conjunta de Traton, Daimler Truck y Volvo Group aborda la necesidad urgente de una red de carga de alto rendimiento para ayudar a las empresas de transporte de mercancías por carretera en su transición a soluciones de transporte neutras en emisiones.

En este sentido, se trabaja con la premisa de que la infraestructura de carga de alto rendimiento permite el transporte por carretera de larga distancia seguir siendo una forma rentable de lograr reducciones de emisiones significativas y rápidas.