La Organización Empresarial de la Logística y el Transporte, UNO, ha insistido en la necesidad de fijar una hoja de ruta para abordar las condiciones del reparto derivado de los nuevos modelos de negocio que han surgido con la denominada economía digital.

La patronal, que denuncia que algunas empresas se están aprovechando de ello para ejercer una competencia desleal, ha explicado en una Jornada sobre los retos de la economía colaborativa que no se exige lo mismo a las propias empresas de reparto que a las derivadas de estos negocios.

En el evento, se ha puesto en valor la figura del repartidor, especialmente ahora que los niveles de consumo se van recuperando y que el comercio electrónico crece a ritmos superiores al 20%. Los nuevos hábitos de consumo han revolucionado el mercado laboral, que no termina de adecuarse a las nuevas necesidades en este ámbito.

La profesión del repartidor está estrechamente vinculada a la evolución del consumo, tanto que la logística de los comercios se ha convertido en un elemento fundamental en la decisión de compra. Por este motivo, es primordial garantizar que no se permitan condiciones de competencia desleal.

Mejor formación para los repartidores

UNO, que pondrá en marcha a finales de marzo de 2018 la primera Escuela de Repartidores, tratará de formarles en las nuevas necesidades tecnológicas y ecológicas, de acuerdo a los estándares de calidad que demanda el cliente.

Para adaptarse al aumento del e-commerce en España, el sector demanda personal formado, con conocimientos de la actividad, tecnológicos y de seguridad. También se exige identificación con la marca y compromiso con el servicio.

El repartidor es actualmente la imagen de la empresa de paquetería o del comercio on-line ante el cliente final, por lo que es preciso que el producto llegue a su destino de manera eficiente, registrar en determinados soportes tecnológicos la entrega y las incidencias, y mantener la calidad del servicio.