La calidad del aire de los puertos de Valencia y Sagunto en los últimos meses es buena según recogen los datos de las cabinas de control ambiental que se pueden comprobar en tiempo real en la web de Valenciaport.

Las tres instalaciones de control están equipadas con la última tecnología para medición y control de contaminantes atmosféricos, contando con cinco analizadores de gases, contemplando parámetros de gases contaminantes y de partículas (recoge 8 elementos distintos) e indicadores meteorológicos (otras 8 fuentes de datos).

A esta tecnología se suma que también son una estación meteorológica, para observación y anotación de la velocidad y dirección del viento, pluviometría, radicación solar, temperatura, humedad relativa y presión barométrica e incluyen sonómetros para medir los niveles acústicos del puerto.

Las cabinas de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), que nunca han sido desconectadas desde que están instaladas y que no han registrado ninguna incidencia, permiten conocer la calidad del aire en el entorno de los recintos portuarios, monitorizan a tiempo real el aire lo que facilita conocer en todo momento el estado y mejorar la planificación de operaciones portuaria en caso de que sea necesario para controlar las emisiones.

Se han invertido más de 300.000 euros en estas cabinas que cuentan con la última tecnología y forma parte del proyecto Green C Ports.

La APV ha invertido más de 300.000 euros en estas cabinas que cuentan con la última tecnología y forma parte del proyecto Green C Ports, que está coordinado por la Fundación Valenciaport y cofinanciado por la Unión Europea, una iniciativa en la que participan varios puertos europeos para testear tecnologías innovadoras como IoT, Big Data o el análisis predictivo mediante modelos de inteligencia artificial.

Estas nuevas cabinas complementan toda la red de vigilancia de la APV para el control de unas instalaciones portuarias respetuosas con el medio ambiente.

Así, estos nuevos centros de control ambiental forman parte de esta red que dispone además de tres estaciones meteorológicas, una decena de sensores medioambientales, mapas de ruido predictivos y estáticos, red de sonómetros, limpieza diaria del agua o estudios periódicos sobre la calidad del agua entre otros.