El ROTT comienza a "negociarse" en febrero.

La devolución del Paquete de Movilidad a la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo supone un nuevo retraso para el expediente.

Tal y como se preveía, la falta de acuerdo ha condenado al Paquete de Movilidad a volver a la casilla de salida.

Esta semana, el Pleno del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo ha decidido devolver el expediente legislativo a la Comisión de Transportes de la Eurocámara para que, como si lo hubiesen castigado al cuarto de pensar, reconsidere las enmiendas introducidas en la persecución de un acuerdo que, a la vista de las encontradas posiciones existentes, cada vez parece más difícil.

La consideración de los conductores profesionales como trabajadores desplazados, las reglas que regulan el cabotaje y las normas que establecen los tiempos de conducción y descanso de los chóferes son los asuntos que han centrado el debate.

En las diversas intervenciones que se han producido en el Pleno para justificar los votos ha habido de todo. Desde diputados que defendían una mayor flexibilidad, para evitar que los conductores tengan una vida nómada que les mantenga meses alejados de sus hogares, hasta representantes que pedían un mayor rigor para evitar la competencia desleal que, a su juicio, introducen algunas empresas del Este de Europa en el mercado europeo de transporte por carretera.

Así mismo, algunos europarlamentarios también han lamentado la imposibilidad de encontrar un punto de acuerdo que ha llevado a que este expediente de crucial importancia para la competitividad del sector en toda la Unión se retrase hasta el punto de tener un futuro borroso, toda vez que aún la Eurocámara no cuenta con una posición negociadora, de cara a las conversaciones con los gobiernos sobre la formulación final del Paquete de Movilidad, con unas Elecciones fijadas para mayo del año que viene.