Aunque el precio del combustible marítimo se ha reducido desde el inicio de la crisis sanitaria, continúan aumentando los pedidos para la instalación de ‘scrubbers’. Según DNV GL, hasta marzo había 4.047 buques con este tipo de sistemas de depuración de los gases de escape instalados o encargados, la mayoría de ellos de ciclo abierto

Además, del total registrado más de 1.000 corresponden a sistemas que se han instalado en buques de nueva construcción, aunque en la gran mayoría de casos, se trata de proyectos de adaptación en buques ya existentes.

Los encargos de este tipo de tecnología fueron ralentizándose a medida que se acercaba el 2020, cuando han entrado en vigor los nuevos límites de azufre de la OMI, pero esto supone un repunte respecto a los 3.881 registrados a principios de año. Los datos coinciden con las previsiones que había realizado la Asociación de Sistemas de Depuración de Gases de Escape, EGCSA por sus siglas en inglés.

No obstante, el análisis de DNV GL se basa en los pedidos ya confirmados por los fabricantes de ‘scrubbers‘, por lo que se calcula que el número actual de buques equipados con estos sistemas sería superior en realidad. En este sentido, es muy difícil controlar todas las unidades que se han vendido a empresas privadas que fueran nuevas en el sector.