T&E estima que Europa paga cada día un sobrecoste de 203 millones de euros por el incremento de los precios del combustible diésel.
En particular, esta misma entidad calcula que cada camión de la flota europea de transporte de mercancías por carretera abona 236 euros de más por repostar gasóleo cada semana.
El alto porcentaje de vehículos diésel en el Viejo Continente lo convierten en la zona más expuesta a los incrementos de precios de los combustibles que está generando la guerra de Irán.
Refinerías y petroleras hacen el agosto
Para T&E, la escasez de oferta en el mercado de productos petrolíferos refinados ha provocado que se amplíe la brecha entre los precios del diésel y los del crudo.
A su vez, como consecuencia, las refinerías están obteniendo beneficios históricos, mientras que las petroleras en Europa han duplicado sus ganancias, aunque las autoridades de Competencia se empeñen en asegurar que el mercado funciona adecuamente.
Al tiempo, T&E argumenta que el aumento de los costes de transporte que provoca la subida del combustible eleva el precio de todos los demás productos, con una repercusión directa en la evolución de la inflación.