La nueva propuesta de Real Decreto para el fomento de los combustibles sostenibles en España, que transpone la Directiva europea de energías renovables, fija unos objetivos ambiciosos de reducción de emisiones al transporte y otorga un papel protagonista a combustibles renovables como el biometano y el hidrógeno.
Este hecho ha sido muy valorado en la Asamblea General de Gasnam, que ha tenido en cuenta que la propuesta acompañe el objetivo general de reducción de emisiones en el transporte con un subobjetivo específico de consumo energético, estableciendo que en 2040 al menos un 18,5% de la energía utilizada en el transporte por carretera debe proceder de combustibles renovables.
No obstante, para transformar esta oportunidad en resultados tangibles es necesario reforzar los instrumentos económicos y operativos que acompañan la regulación. Desde la Asociación, creen que es prioritario que la ambición regulatoria se complemente con mecanismos de apoyo a la producción de gases renovables, a la adquisición de vehículos pesados y al despliegue de una red de repostaje adecuada.
A diferencia de otros países europeos, España carece de incentivos fiscales y programas específicos para fomentar el uso de combustibles renovables en el transporte pesado, lo que podría ralentizar la transición. Igualmente, los recursos procedentes del comercio de derechos de emisión, incluido el ETS para el transporte marítimo y el futuro ETS2 que ampliará la cobertura al transporte por carretera, deberían utilizarse para apoyar la descarbonización del transporte pesado.
Es esencial, dicen desde Gasnam, que estos ingresos se orienten a infraestructuras de repostaje, renovación de flotas y proyectos para la adopción de combustibles renovables, de modo que los esfuerzos económicos derivados la aplicación de este régimen comercial contribuyan realmente a la reducción de emisiones y a una transición justa y eficaz.
Asimismo, consdieran que es necesario desarrollar el Marco de Acción Nacional exigido por el reglamento europeo de infraestructuras de combustibles renovables, AFIR, que fija los requisitos para desplegar la red de hidrogeneras, estableciendo una planificación imprescindible para aportar certidumbre a la industria y a los operadores.
Con el horizonte de 2027, fecha de entrada en vigor de la Directiva europea de energías renovables, cada vez más próximo, Gasnam anima a las administraciones a activar una estrategia operativa sólida que permita situar a España entre los países líderes en movilidad sostenible.