Esta semana, las instituciones europeas analizan una nueva propuesta legislativa sobre protección de los animales durante el transporte.
La presidencia irlandesa de la UE en el actual semestre tiene la intención de alcanzar un acuerdo en este expediente antes de fin de año, cuando tendrá que ceder el testigo a Lituania.
Esta premura de tiempo y las condiciones que se plantean la regulación provocan un alto grado de preocupación en el sector ganadero español y, especialmente en el aragonés, dentro de un contexto de costes al alza, escaso margen negociador y precios en origen a la baja.
Más costes, menor capacidad de carga
Concretamente, Asaja Aragón alerta de que esta nueva normativa europea de bienestar animal en el transporte podría aumentar entre un 25% y un 30% los costes de los ganaderos de la región.
Además, esta organización empresarial también señala que las medidas reducirían en hasta un 30% de la capacidad de carga de los camiones y que ajustaría los límites de temperatura sin tener en cuenta las diferencias climáticas entre territorios.
Así mismo, la ganadería aragonesa también cuestiona los efectos de esta regulación dadas las largas distancias existentes desde Aragón hasta los mataderos y puertos de exportación.
Con todo ello, Asaja Aragón reclama medidas en favor del bienestar animal, pero "con criterios científicos y medidas viables que no comprometan la rentabilidad de las explotaciones, el empleo rural ni el futuro de nuestra ganadería".