La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, Fenadismer, ha hecho balance de los resultados del Plan de ayudas para la transformación sostenible de flotas de vehículos pesados aprobado por el Gobierno a finales de 2021.
Este programa, que contó con un presupuesto trianual de 400 millones al amparo de los fondos europeos Next Generation, ha comprometido hasta la fecha 362. Sin embargo, la distribución demuestra que la inmensa mayoría de las solicitudes presentadas por los transportistas se han destinado de forma masiva al achatarramiento de vehículos, que acumula un presupuesto abonado de 192,1 millones para 13.574 vehículos desguazados, lo que representa una ayuda media de 14.000 euros por vehículo.
Por el contrario, las partidas enfocadas en la adquisición de vehículos nuevos propulsados por tecnologías cero emisiones han tenido una acogida residual entre pymes y autónomos por la escasa oferta y su elevadísimo coste, que llega a ser entre dos y tres veces superior al de un vehículo diésel equivalente.
De hecho, en el desglose de ayudas abonadas para la adquisición de camiones, el plan solo ha logrado financiar un total de 418 vehículos en toda España, con una inversión de apenas 39 millones de euros, lo que representa el 30% del presupuesto, destinándose el 70% restante a la adquisición de autobuses. De los 418 camiones adquiridos, 373 corresponden a tecnología de batería eléctrica.
Ayudas para camiones
Los datos finales desvelan, además, las grandes empresas han acaparado la compra de 243 camiones nuevos, lo que representa la práctica totalidad de las ayudas cero emisiones, a pesar de que este segmento apenas representa el 1% del tejido empresarial del transporte por carretera en España.
En contraste, las pequeñas empresas solo han podido adquirir 126 camiones y los autónomos un único camión. Por el contrario, en la línea destinada a achatarramiento el 80% de los beneficiarios han sido autónomos y pequeñas empresas.
Cabe apuntar también que dos de cada tres vehículos nuevos objeto de ayuda han sido autobuses, una cifra desproporcionada si se tiene en cuenta que la flota española de camiones es seis veces superior a la de autobuses.
La flota duplica su antigüedad
Por ello, la Federación sigue insistiendo y reclamando activamente un Plan Renove integral que financie la compra de vehículos de transporte propulsados por cualquier tecnología, incluidos los motores diésel de última generación. Esta medida es la única vía decidida y eficaz para reducir de inmediato el impacto medioambiental y revertir la alarmante situación de la flota española, que ha duplicado su antigüedad media en las últimas dos décadas.
Las cabezas tractoras tienen de media ocho años en España, frente a los tan solo 4,7 años que registraban en 2007. Mientras, los camiones rígidos presentan una situación aún más crítica, situándose en una media de 14,8 años, en comparación con los 5,9 años de 2007.
A juzgar por los datos, Fenadismer cree que es necesario que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible diseñe futuras líneas de apoyo basadas en la neutralidad tecnológica para garantizar la supervivencia de las pymes del sector y lograr una reducción de emisiones efectiva, inmediata y global.