A finales del primer trimestre de 2026, la cartera global de pedidos de buques alcanzó su nivel máximo de los últimos 17 años, llegando a los 191 millones de toneladas de arqueo bruto compensado. Esto supone el 17% de la flota mundial, que representa a su vez la mayor proporción registrada desde 2011, según datos de Bimco.
La cartera de pedidos, explican, se ha visto impulsada por un aumento en la contratación de buques de nueva construcción a lo largo de la década de 2020 y, más recientemente, por el mayor volumen trimestral de contratación de petroleros de crudo de la historia. En concreto, en el primer trimestre de 2026, los encargos de buques nueva construcción han aumentado un 40% hasta los 17,6 millones de toneladas, habiéndose triplicado los pedidos de petroleros y recuperado los de buques para el transporte de GNL.
En conjunto, los petroleros han representado el 32% de la contratación total, la mayor cuota registrada desde el segundo trimestre de 2017. No obstante, la contratación ha descendido un 17% respecto al trimestre anterior, por el descenso de los pedidos de graneleros, que se habían disparado en el último trimestre de 2025, principalmente en el segmento "capesize".
En total, en la década de 2020 la contratación de nueva construcción está siendo de media un 47% superior a la de la década de 2010, impulsada por unas condiciones de mercado más sólidas en los principales segmentos, una mayor flota global y una creciente necesidad de renovación. Esto ha contribuido al aumento de los precios de los nuevos buques y a mayores plazos de entrega en los astilleros, con un 57% de los pedidos de este año previstos para ser entregados después de 2028a.
Cartera de pedidos elevada
Algunos segmentos del transporte marítimo presentan ahora carteras de pedidos relativamente elevadas, pues el ratio cartera/flota ha alcanzado el 22% en petroleros de crudo, el 19% en petroleros de productos, el 37% en portacontenedores y el 40% en buques para el transporte de GNL.
En el caso de los petroleros de crudo y de productos, estas nuevas construcciones impulsarán la renovación, ya que el 21% y el 17% de sus respectivas flotas superan los 20 años de antigüedad. Por el contrario, solo el 4% de la flota de portacontenedores y el 8% de la de GNL supera los 25 años.
Los astilleros chinos siguen siendo la opción dominante para los armadores, acaparando el 70% de la contratación en el primer trimestre de 2026, mientras que los coreanos han captado otro 20%, apoyados por una mayor contratación de buques GNL. En contraste, la contratación en astilleros japoneses se ha reducido en un 83% interanual hasta apenas el 1% de los nuevos pedidos, la cuota más baja desde al menos 1996, reflejando limitaciones de capacidad, largos plazos de entrega y una menor competitividad.
A medio plazo, el crecimiento de las carteras de pedidos en varios segmentos podría contribuir a una desaceleración de la contratación de nuevos buques. Los largos plazos de entrega en los astilleros y los elevados precios, junto con la incertidumbre del mercado en torno a las rutas por el mar Rojo y el estrecho de Ormuz y la disponibilidad de combustibles alternativos, podrían afectar negativamente a la contratación, según Bimco.