A la Administración Trump se le podrá atribuir el mismo carácter volcánico e impredecible de su presidente, pero no se le puede achacar que no tengan claras algunas cosas.
Una de ellas es la de controlar los principales puntos estratégicos para el movimiento de mercancías a escala global.
Primero, en las primeras semanas del nuevo Gobierno, fue Groenlandia, crucial para el incipiente paso del Ártico, después fue Panamá y, cambiando de hemisferio, como dicen en el país, se pasó a Ormuz. Ahora parece que le ha llegado el momento al canal de Suez. Algunos, sin embargo, podrían pensar que antes, a finales de julio concretamente, se ha abierto el expediente de Gibraltar.
Coincide además esta nueva ofensiva en Suez con una progresiva recuperación de las rutas este-oeste a través del mar Rojo y la vía egipcia.
Visita al canal
En todo este contexto, una delegación diplomática estaounidense de máximo nivel ha girado una visita a la sede de la Autoridad del Canal de Suez esta misma semana.
En ella, los diplomáticos norteamericanos han ensalzado el alto grado de cooperación existente entre Egipto y los Estados Unidos y han aludido abiertamente a la importancia que tiene el canal Suez para los intereses estadounidenses, asi como para los intercambios comerciales entre Asia y Europa.
Además, delegación norteamericana y los máximos responsables de la Autoridad del Canal de Suez han acordado en el encuentro posibilidades de cooperación en el ámbito marítimo y de construcción de buques, así como para la transformación digital, aspecto clave en el actual contexto geopoolítico.