La guerra de Irán está teniendo un impacto que, por lo que respecta al transporte marítimo, ha quedado circunscrito al área de Oriente Medio.
Independientemente de sus profundos efectos sobre las cadenas de suministro de derivados del petróleo, de fertilizantes y de helio, entre otras mercancías, las navieras ya venían utilizando la larga ruta del cabo de Buena Esperanza por los ataques en el mar Rojo, con lo que los esquemas de navegación y los tiempos de tránsito se han mantenido sin cambios desde finales de febrero.
En este contexto, las navieras ya han anunciado nuevos sobrecargos por combustible, junto con incrementos generales de tarifas para las próximas semanas y omisiones de servicio para contener incrementos de capacidad que pudieran producirse por el desvío de los buques que venían cubriendo las rutas con el golfo Pérsico hasta que se desataron las hostilidades.
Evolución dispar de los fletes
En este contexto, Freightos estima que las tarifas han aumentado un 3% durante la última semana en los servicios desde Asia a la costa oeste de los Estados Unidos y han subido un 4% en los que arriban a la fachada este del país.
Al mismo tiempo, no han cambiado en los últimos siete días los precios de las rutas entre el país asiático y el norte de Europa y de los trayectos desde el continente asiático al Mediterráneo.