Entre afirmaciones de que va a acabar pronto y nuevos ataques, el cierre del estrecho de Ormuz es un hecho consumado que amenaza gravemente la economía planetaria.
En el caso del transporte marítimo, los efectos de momento se han trasladado al segmento de graneleros y a los portacontenedores que hacen rutas por la zona.
A su vez, la descarga de estas unidades afectadas en puertos de transbordo de Oriente Medio y el Índico está generando un incremento de la congestión portuaria que en pocos días podría trasldarse a los flujos globales de cajas vacías.
Estos efectos limitados de la crisis bélica, por el momento, no se han trasladado a los fletes, aunque, si se sostiene en el tiempo, sí que podría hacerlo a través de aumentos de los precios de los combustibles marinos. que las navieras repercutirían directamente a sus clientes.
Fletes estables
En este contexto, Freightos estima que las tarifas han aumentado un 10% durante la última semana en los servicios desde Asia a la costa oeste de los Estados Unidos y han retrocedido un 9% en los que arriban a la fachada este del país.
Al mismo tiempo, los precios de las rutas entre el país asiático y el norte de Europa han subido un 6% y han aumentado un 2% en los trayectos desde el continente asiático al Mediterráneo.