El nuevo revuelo judicial con los aranceles de la Administración Trump y la posterior reacción del Ejecutivo norteamericano añaden un grado más de incertidumbre a la economía planetaria en general y al transporte marítimo, en particular.
Al tiempo, la nueva situación podría impulsar tímidamente y de manera temporal los flujos desde Asia a los Estados Unidos, y provocar un adelanto del incremento de la demanda para la temporada alta si los cargadores apuestan por anticiparse antes de que el país imponga nuevos aranceles.
Desde la perspectiva de la oferta, las cancelaciones de servicios para controlar la disponibilidad, los temporales en Europa y las tensiones laborales en ZIM por la compra por Hapag-Lloyd dibujan un panorama que ha contribuido en cierta medida a controlar el descenso de los fletes.
Caídas generalizadas
En este contexto, Freightos estima que las tarifas han disminiudo un 3% en la última semana en los servicios desde Asia a la costa oeste de los Estados Unidos y han caído un 1% en los que llegan a la fachada este del país.
Al mismo tiempo, los precios de las rutas entre el país asiático y el norte de Europa han disminudo un 1% y han retrocedido un 2% en los trayectos desde el continente asiático al Mediterráneo.