Con el conflicto del estrecho de Ormuz dando cada cierto tiempo un paso adelate y dos atrás, la incertidumbre sigue dominando el comercio internacional, colocando a la economía global al borde de la extenuación.
Como asegura el FMI esta semana, las medidas para contener el incremento de los precios de los combustibles se agotan y los efectos del conflicto pueden dejarse sentir en toda su crudeza en poco tiempo.
Al tiempo, la recuperación de los tránsitos por Suez no alcanza los volúmenes que serían deseables para liberar la capacidad que permitiría controlar los precios del transporte marítimo internacional.
Mientras tanto, el adelanto de la termporada alta estival supondrá un descenso de la demanda en las próximas semanas que podría impedir que las navieras introdujeran nuevos incrementos generalizados de sus tarifas, especialmente si se tiene en cuenta el descenso que se ha detectado en algunas rutas entre Asia y Europa después de que se empezará a aplicar la nueva tasa aduanera provisional de la UE para envíos de bajo coste.
Fletes al alza
En este contexto, Freightos estima que las tarifas se han incrementado un 13% durante la última semana en los servicios desde Asia a la costa oeste de los Estados Unidos y que han subido un 6% en los que arriban a la fachada este del país.
Al mismo tiempo, los precios se han elevado en un 8% en las rutas entre el país asiático y el norte de Europa, mientras que han aumentado un 1% en los trayectos desde el continente asiático al Mediterráneo.