Estos días se mezclan la esperanza de unas conversaciones de paz que no terminan de fructificar, pese a las consignas grandilocuentes dirigidas a calentar el mercado, con nuevos ataques esporádicos en el golfo Pérsico.
Ante la perspectiva de una reapertura del estrecho de Ormuz, independientemente de si se mantiene como vía libre o de si Irán pretende imponer una tasa con su nueva Autoridad del Golfo Pérsico, las navieras ya trabajan para que los barcos atrapados abandonen la zona sin pensar en cuándo regresarán.
Esta salida masiva puede incrementar los niveles de congesión portuaria.
A su vez, la vuelta a las condiciones anteriores a la guerra de Irán no necesariamente supondrá que los precios de los combustibles vuelvan también a los precios de antes, sobre la base de que los desvíos por Buena Esperanza suponen trayectos más largos y, por lo tanto, más consumo.
Fletes al alza
En este contexto, Freightos estima que las tarifas se han incrementado un 13% durante la última semana en los servicios desde Asia a la costa oeste de los Estados Unidos y han subido un 14% en los que arriban a la fachada este del país.
Al mismo tiempo, los precios se han elevado en un 3% en las rutas entre el país asiático y el norte de Europa, mientras que han aumentado un 20% en los trayectos desde el continente asiático al Mediterráneo.