India entra en la carrera por el Ártico y prepara su primer tránsito comercial para 2027

Nueva Delhi prevé enviar en 2027 un primer buque piloto por la Ruta Marítima del Norte, sumándose al creciente interés de China y Corea del Sur por consolidar un corredor alternativo entre Asia y Europa.

Los planes de Nueva Delhi pasan por el desarrollo del Corredor Marítimo Oriental entre Chennai y Vladivostok.
Los planes de Nueva Delhi pasan por el desarrollo del Corredor Marítimo Oriental entre Chennai y Vladivostok.
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La carrera asiática por abrir una nueva conexión marítima por el Ártico suma un nuevo participante. India prepara para 2027 un primer piloto por la Ruta Marítima del Norte, NSR por sus siglas en inglés, en un movimiento con el que pretende extender hacia las aguas árticas la creciente cooperación marítima que mantiene con Rusia.

El proyecto ha sido confirmado por responsables del Ministerio indio de Puertos, Navegación y Vías Navegables y supone pasar de los contactos institucionales mantenidos durante los últimos años a una primera operación real. El objetivo es utilizar un buque piloto en 2027 para evaluar las posibilidades comerciales de un corredor que discurre frente a las costas septentrionales de Rusia.

La iniciativa india se produce precisamente cuando China acaba de estrenar su primer servicio comercial regular estacional de contenedores entre Asia y Europa por esta ruta y Corea del Sur tiene ya en navegación su primer portacontenedores destinado a comprobar la viabilidad comercial del corredor.

India se convierte así en la tercera gran economía asiática que en pocas semanas concreta planes para utilizar la Ruta Marítima del Norte, reforzando el interés estratégico que está adquiriendo el Ártico en un escenario marcado por la incertidumbre en los grandes corredores marítimos tradicionales.

Del corredor Chennai-Vladivostok al Ártico

Los planes de Nueva Delhi están estrechamente relacionados con el desarrollo del Corredor Marítimo Oriental entre Chennai y Vladivostok, una conexión que India y Rusia pretenden potenciar para incrementar sus intercambios comerciales.

Las autoridades indias vinculan el futuro tránsito ártico con la extensión hacia el norte de este corredor. El tráfico entre Chennai y Vladivostok habría registrado recientemente un incremento próximo al 70%, mientras ambos países estudian nuevas oportunidades de cooperación portuaria, construcción naval y movimiento de mercancías.

India prevé realizar en 2027 su primer tránsito piloto por la Ruta Marítima del Norte como extensión de su creciente cooperación marítima con Rusia.

El planteamiento permitiría conectar los puertos de la costa oriental india con el extremo oriental ruso y, desde allí, prolongar determinados tráficos hacia Europa a través de la Ruta Marítima del Norte.

El interés de Moscú en incorporar a India también responde a su estrategia para incrementar los tráficos árticos y diversificar las mercancías que utilizan una ruta tradicionalmente dominada por hidrocarburos y materias primas rusas.

La región rusa de Arkhangelsk ya ha planteado posibilidades de cooperación que abarcan desde la utilización de sus instalaciones portuarias para mercancías indias hasta la construcción de buques para India y el desarrollo de nuevos intercambios comerciales.

El Ártico gana valor estratégico

La incorporación de India amplía significativamente la dimensión geopolítica del corredor. China, Corea del Sur e India, tres de las principales economías industriales y comerciales de Asia, están analizando simultáneamente las posibilidades de una ruta alternativa hacia Europa que evita el océano Índico, Bab el-Mandeb y el Canal de Suez.

El corredor tampoco constituye una alternativa directa al estrecho de Ormuz para todos estos tráficos, pero la conflictividad de Oriente Próximo y las sucesivas alteraciones sufridas por las grandes rutas marítimas han aumentado el valor de disponer de alternativas capaces de reducir la dependencia de determinados puntos de estrangulamiento.

China, Corea del Sur e India sitúan ya el Ártico dentro de sus estrategias para diversificar las conexiones entre Asia y Europa.

Para India existe además una dimensión específica. Nueva Delhi mantiene unas estrechas relaciones comerciales con Rusia y busca ampliar sus corredores internacionales en un contexto condicionado por las sanciones occidentales contra Moscú y por la necesidad de garantizar sus propios suministros energéticos y comerciales.

El Ártico puede convertirse así en una pieza adicional dentro de una red de corredores diversificada, aunque su utilización implica al mismo tiempo una estrecha coordinación con Rusia, que controla la mayor parte de la infraestructura y de los servicios necesarios para navegar por la Ruta Marítima del Norte.

Tres potencias asiáticas miran al norte

La iniciativa india adquiere mayor relevancia porque coincide con el salto que está dando la navegación comercial ártica durante este verano.

China convirtió el pasado 15 de agosto en una fecha clave para el desarrollo del corredor con la salida desde Ningbo-Zhoushan del 'Dubai Tower', primer buque del nuevo China-Europe Arctic Express de Sea Legend. El servicio pretende establecer una frecuencia semanal durante la temporada estival y conectar China con Felixstowe, Rotterdam, Hamburgo y Gdynia en aproximadamente 20 días.

El buque completó posteriormente escalas en Shanghai, Taicang y Qingdao, desde donde abandonó definitivamente China el 19 de agosto con 1.370 contenedores. Entre las mercancías transportadas figuran sistemas de almacenamiento de energía y baterías, productos de elevado valor para los que la reducción del tiempo de tránsito puede resultar especialmente atractiva.

La operación china pretende convertir en servicio regular el tránsito experimental realizado en 2025 y será una primera prueba de hasta qué punto la ventaja teórica en distancia puede transformarse en regularidad y fiabilidad comercial.

Corea del Sur ya navega hacia el Ártico

Corea del Sur ha dado prácticamente en paralelo su propio paso. El 'PanStar Acro' salió de Busan el 22 de agosto a las 21:00 horas para realizar el primer ensayo de un portacontenedores surcoreano por la Ruta Marítima del Norte.

El buque, con capacidad para 2.758 TEUs, transporta 837 TEUs en este viaje, de los que 737 corresponden a mercancías como productos químicos, vehículos usados y componentes de automoción y otros 100 son contenedores vacíos.

La planificación prevé su entrada en la Ruta Marítima del Norte alrededor del 30 de agosto y la salida de las aguas árticas hacia el 7 de septiembre. Posteriormente debería alcanzar Felixstowe el día 9, Rotterdam el 11 y Gdansk el 15, antes de regresar a Busan el 5 de octubre.

El Gobierno surcoreano utilizará esta travesía para analizar tiempos, distancias, consumo y costes operativos, con el objetivo de determinar las condiciones necesarias para desarrollar comercialmente estas conexiones. Seúl considera además la apertura del Ártico una oportunidad para reforzar la posición de Busan como gran nodo marítimo internacional.

De iniciativa chino-rusa a una carrera asiática

La coincidencia de estos movimientos cambia progresivamente la naturaleza del proyecto ártico. Lo que durante años estuvo asociado fundamentalmente a los intereses rusos y, posteriormente, a la denominada Ruta de la Seda Polar china empieza a convertirse en una competición entre economías asiáticas por posicionarse ante un posible nuevo corredor marítimo.

La Ruta Marítima del Norte está todavía muy lejos de competir en capacidad con Suez. Su estacionalidad, las condiciones del hielo, las exigencias técnicas de los buques, los seguros, la limitada infraestructura de asistencia y la dependencia de Rusia continúan constituyendo importantes barreras operativas y geopolíticas.

El 'Dubai Tower' chino y el 'PanStar Acro' surcoreano permitirán comprobar durante las próximas semanas los tiempos y costes reales de las nuevas conexiones.

Pero el movimiento simultáneo de China, Corea del Sur e India demuestra que la ruta ya no se contempla únicamente como una posibilidad a largo plazo.

Los dos viajes actualmente en curso ofrecerán las primeras referencias concretas. El 'Dubai Tower' permitirá comprobar si Sea Legend puede reproducir en una operación comercial los aproximadamente 20 días de tránsito conseguidos durante la prueba realizada en 2025, mientras que el 'PanStar Acro' permitirá a Corea del Sur disponer de sus propios datos sobre costes y fiabilidad.

India llegará después. Su primer tránsito está previsto para 2027, pero su incorporación confirma que el interés por el Ártico se está extendiendo rápidamente por Asia. En un escenario mundial marcado por conflictos, sanciones y vulnerabilidad de las rutas tradicionales, la cuestión empieza a ser no solo si la Ruta Marítima del Norte puede competir con Suez, sino qué países estarán mejor posicionados si finalmente consigue hacerse un hueco estable en el comercio entre Asia y Europa.

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