Maersk ha comenzado el despliegue de sus dispositivos de conectividad IoT de próxima generación en su flota de contenedores refrigerados con el objetivo es instalar los nuevos dispositivos en todos sus cajas reefer en los próximos años.
Hasta la fecha, la naviera ya ha instalado estos nuevos equipos tecnológicos en un 30% de su parque de contenedores refrigerados.
Más que una simple herramienta de visibilidad
Según la compañía, los dispositivos cuentan con una capacidad de procesamiento significativamente mayor que los modelos anteriores, admiten conectividad 4G/5G y también son retrocompatibles con 2G/3G.
De igual modo, se ha mejorado su seguridad de los dispositivos y cumplen con la normativa de la OMI. Así mismo, para garantizar un funcionamiento ininterrumpido, los equipos obtienen energía mediante paneles solares.
Maersk argumenta que en la cadena de suministro a temperatura controlada es fundamental tener la certeza de que los datos están siempre disponibles. Al tiempo, la escandinava cree que estos nuevos equipos le permitirá introducir nuevas funcionalidades para pasar de ser un simple producto de visibilidad a convertirse en una herramienta inteligente proactiva.
En paralelo, la danesa está completando el despliegue de su nueva plataforma de conectividad digital a bordo de 450 buques, lo que, según su criterio, allana el camino para soluciones más inteligentes de seguimiento y gestión de carga.