El puesto de control fronterizo del puerto de Santander tiene una superficie aproximada de 6.340 m2 y sus instalaciones están repartidas en tres edificios de tipo industrial.
A su vez, estos edificios se encuentran situados en la misma parcela y con una distancia de separación entre ellos menor de un metro, habiéndose proyectado y construido cada uno de manera independiente, pero manteniendo el sentido arquitectónico del primero que se ejecutó.
En estos momentos, los tres edificios están destinados a su uso para el control e inspección de las materias primas que se importan o exportan desde el puerto de Santander, con un inconveniente, que para acceder de un edificio a otro hay que hacerlo por el exterior, al estar separados, dificultando el trabajo de los inspectores, ya que han de seguir unos itinerarios sanitarios definidos para evitar, en el caso de que existan en las materias que se están inspeccionando, plagas o infestaciones de insectos o animales.
Adecuación y unificación
Como consecuencia, los responsables de la rada cántabra pretenden desarrollar las actuaciones necesarias para la adecuación, renovación y unificación de los edificios que componen el puesto de control fronterizo del puerto de Santander.
Entre otros trabajos se incluyen los de demolición de ciertos elementos arquitectónicos existentes (fachadas, tabiques, suelos…) y de cimentación para crear ampliaciones; ampliación de edificios para crear un nuevo acceso; unificación de edificios existentes; creación de repartos interiores nuevos; adecuación de las redes de saneamiento, fontanería, electricidad, frío, climatización, ventilación y protección contra incendios; ejecución de reparaciones en la cubierta del edificio PIF y trabajos de urbanización para la situación de plazas de aparcamiento de contenedores refrigerados (reefers) y nuevo límite de parcela.
El expediente, con un plazo de ejecución de ocho meses, tiene un presupuesto base de licitación de 1.211.444,68 euros y un valor estimado de 1.201.432,74 euros.