Anfac ha actualizado su Hoja de Ruta del Vehículo Industrial y Autobús 2030 con seis líneas estratégicas destinadas a acelerar la descarbonización del transporte pesado, ante una evolución del mercado que considera insuficiente para alcanzar los objetivos europeos.
La asociación advierte de la creciente distancia entre los objetivos regulatorios europeos y las condiciones reales del mercado. Pese al aumento de la oferta de modelos de cero emisiones, sostiene que la demanda y las infraestructuras necesarias no están evolucionando al mismo ritmo.
En 2025, la electrificación representó únicamente el 1,6% del mercado español de vehículos industriales, mientras que en los camiones de más de 16 toneladas la penetración se quedó en el 0,5%. Según los cálculos expuestos por Anfac, de mantenerse el ritmo actual, España no alcanzaría hasta 2075 la cuota de vehículos de cero emisiones que debería registrar en 2030.
La electrificación apenas alcanzó el 1,6% del mercado español de vehículos industriales en 2025.
A ello se añade el envejecimiento del parque, con una edad media de 15 años en vehículos industriales y de 11,1 años en autobuses, una situación que repercute en las emisiones, pero también en la seguridad, la eficiencia energética y la competitividad.
Recuperar las ayudas a la demanda
La nueva hoja de ruta pone especialmente el foco en la necesidad de recuperar los incentivos para la adquisición. Anfac recuerda que desde abril de 2024 España lleva dos años sin programas específicos de apoyo a la compra de vehículos industriales de cero emisiones.
Por este motivo, plantea establecer un programa estable, ágil y centralizado de incentivos a la demanda, complementado con medidas de carácter fiscal y un nuevo plan específico que favorezca la renovación del parque y el achatarramiento de los vehículos más antiguos.
Para la patronal, la transición tampoco puede abordarse exclusivamente desde una perspectiva tecnológica. El vehículo industrial constituye una herramienta de trabajo y su sustitución está directamente condicionada por el coste total de operación, la rentabilidad de la inversión y su capacidad para responder a las necesidades operativas de los transportistas.
Una red específica para pesados
La infraestructura constituye el otro gran eje de actuación. España dispone actualmente de 1.522 puntos públicos de recarga con potencias superiores a 350 kW, pero la inmensa mayoría están concebidos para vehículos ligeros y solo unos 24 puntos estarían adaptados específicamente al uso de vehículos pesados.
Anfac propone que España alcance en 2035 una red de 1.614 puntos específicos para pesados, distribuidos entre instalaciones de 350, 800 y 1.200 kW. También reclama líneas específicas de apoyo para estas infraestructuras, que actualmente quedan fuera del programa Moves Corredores.
Anfac plantea disponer en 2035 de 1.614 puntos de recarga específicos para vehículos pesados.
La Hoja de Ruta 2026-2030 se completa con una posición más activa de España ante la revisión del marco regulatorio europeo para acompasar los objetivos climáticos a la evolución del mercado, así como con medidas para impulsar conectividad y automatización, reforzar la capacidad industrial mediante innovación e inversión y facilitar la actividad del transporte profesional durante el proceso de descarbonización.
El director general de Anfac, José López-Tafall, defiende en este sentido que los fabricantes ya están realizando inversiones y ampliando su oferta de vehículos de cero emisiones, mientras que ahora resulta necesario acelerar las infraestructuras, recuperar las ayudas a la demanda y disponer de un marco regulatorio adaptado a la realidad económica y operativa del transporte.