Comercio electrónico y tradicional libran desde hace décadas una sorda batalla en las calles de pueblos y ciudades.
Grandes y pequeños establecimientos se disputan el favor de los compradores con las grandes plataformas on-line con acusaciones cruzadas de competencia desleal y de desigualdades impositivas.
En el fondo, el debate trae a la palestra el modelo de ciudad que se quiere y la integración de la actividad logística en la política municipal.
Comertia, asociación catalana de la empresa familiar del retail, ha reclamado esta semana "medidas contundentes" para defender el comercio tradicional y garantizar una competencia en igualdad de condiciones de las tiendas como las grandes plataformas digitales, como Amazon, Shein o Temu.
Efectos del canal on-line
Esta entidad argumenta que el modelo de las grandes plataformas digitales desertiza las ciudades y no permite mantener el actual Estado del bienestar, al eludir la legalidad vigente o el pago de impuestos.
La patronal estima que las Administraciones "son conscientes del problema" y reclama una actuación coordinada entre los distintos niveles de la Administración en defensa del pequeño comercio.
En este mismo sentido, Comertia pone como ejemplos la tasa europea de tres euros para los paquetes que vienen de China o el fondo desplegado en Cataluña para preservar locales históricos, entre otras iniciativas.
Además, en la ciudad de Barcelona se introdujo la 'tasa Amazon', tumbada en julio de 2024 por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluñ, que observó riesgos contra la competencia.