La temporada estival está provocando un aumento de entre el 40% y el 50% en el volumen de mercancías destinadas al canal Horeca, especialmente de bebidas y productos refrigerados, según los análisis realizados por Aecoc.
Este crecimiento obliga a las empresas a reforzar sus rutas y elevar la frecuencia de reparto para atender las necesidades de bares, restaurantes y hoteles. Al mismo tiempo, la congestión viaria y la ocupación de las zonas de carga y descarga incrementan entre un 25% y un 30% los tiempos de recorrido en las principales ciudades turísticas.
La presión sobre la distribución urbana de mercancías está relacionada con el aumento estacional de población que registran numerosos municipios españoles. De acuerdo con el estudio ‘La Ciudad Tipo Española’, elaborado por la asociación, la hostelería concentra el 28% de la actividad nacional de distribución urbana, porcentaje que asciende hasta el 40% en las localidades turísticas y costeras.
AECOC señala que destinos como Benidorm, Málaga o Córdoba afrontan durante el verano una combinación de mayor congestión, restricciones operativas y fuerte crecimiento de la demanda logística.
Benidorm constituye uno de los casos más representativos. A sus aproximadamente 72.000 habitantes censados suma alrededor de 150.000 personas de población flotante durante los períodos de máxima ocupación. De esta forma, la presión demográfica real puede alcanzar las 222.000 personas, cuyo abastecimiento debe realizarse sobre una misma superficie urbana.
La hostelería genera el 28% de la distribución urbana de mercancías en España, proporción que alcanza el 40% en las localidades turísticas y costeras.
En Málaga, la elevada ocupación turística se combina con acontecimientos como la Feria de agosto, que incrementan los volúmenes de entrega en áreas con accesos limitados y alteraciones del tráfico. Esta presión se concentra especialmente en los centros urbanos con una elevada densidad de establecimientos comerciales y hosteleros.
Escasez de zonas de carga y descarga
Las dificultades también están presentes en ciudades patrimoniales como Córdoba. En las áreas con una mayor concentración de establecimientos de hostelería y restauración existe únicamente una plaza pública de carga y descarga por cada cinco bares o restaurantes, según Aecoc.
Esta escasez obliga a mantener una rotación continua de los vehículos de reparto y reduce el margen operativo de transportistas y distribuidores. A ello se añaden las restricciones horarias que muchos municipios implantan durante el verano para favorecer la movilidad peatonal y la actividad turística.
En numerosos cascos históricos, las entregas deben concentrarse en franjas matinales de tres o cuatro horas. Como consecuencia, una parte significativa del abastecimiento queda agrupada en un período muy reducido.

Coordinación entre empresas y ayuntamientos
Ante este escenario, la asociación empresarial reclama reforzar la colaboración entre ayuntamientos, empresas y operadores logísticos para ordenar las operaciones y garantizar el suministro durante las etapas de mayor presión.
Aecoc considera que anticipar los picos de actividad, compartir información y establecer protocolos específicos permitiría aumentar la eficiencia de las entregas y reducir el impacto del reparto sobre la movilidad urbana.
Aecoc reclama una mayor coordinación entre administraciones, empresas y operadores para garantizar el abastecimiento durante los períodos de máxima demanda.
La organización trabaja actualmente con diversos municipios turísticos para desarrollar medidas adaptadas a sus características. El objetivo es compatibilizar el abastecimiento del comercio y la restauración, así como la actividad de paquetería, con la convivencia ciudadana y el funcionamiento de los destinos turísticos durante los meses de verano.