Las intrusiones de polizones e inmigrantes irregulares vienen suponiendo desde hace meses un grave problema de seguridad para el recinto portuario santanderino, especialmente cuando ya se ha concretado el ‘Brexit’.

Con el fin de reducir esta situación, los Ejecutivos central, a través de la Delegación del Gobierno, y autonómico trabajarán para blindar el puerto de Santander, con el fin de garantizar la seguridad y facilitar el control de acceso que realiza Guardia Civil.

En este sentido, desde hace unos meses se ha reforzado el número de agentes de Guardia Civil y Policía Nacional que trabajan en el recinto portuario, al tiempo que se trabaja en la adopción de próximas medidas.

Así pues, en estos momentos están trabajando 30 guardias civiles más 24, las horas al día, y en los primeros días de marzo se analizará la evolución de las cifras durante este tiempo en el que ha estado trabajando la guardia civil de forma más intensiva para valorar la situación.

A finales del pasado mes de enero, Brittany Ferries ha anunciado una modificación de importancia en su ruta que une España e Irlanda, de tal modo que el actual enlace existente desde Santander a Cork, será reemplazado el 28 de febrero por otro que va desde el puerto de Bilbao a Rosslare Europort, al sur de Dublin.

La naviera ha motivado este cambio en que el volumen de mercancías que se movía en esta ruta, un factor clave para su viabilidad, no ha sido «el suficiente, por lo que el traslado de los puertos es la única solución viable para Brittany Ferries».